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22 de May de 2022

Internacional

Casa Blanca desmiente que planee réplica del Salón Oval

El ejecutivo estadounidense desmintió este miércoles que pretenda construir una réplica del célebre Salón Oval del presidente de Estados...

El ejecutivo estadounidense desmintió este miércoles que pretenda construir una réplica del célebre Salón Oval del presidente de Estados Unidos para que sea utilizado durante las obras en la famosa habitación, situada en la poderosa "ala oeste" (West Wing) de la Casa Blanca.

Medios de comunicación habían informado de que Barack Obama podría tener que mudarse en agosto al antiguo edificio ejecutivo de Eisenhower, situado al lado de la Casa Blanca en Washington, durante la última fase de unas obras que llevan en curso desde hace varios años.

"Las informaciones sobre una réplica del Salón Oval son falsas. Y, ustedes saben, nadie se muda del ala oeste. (...) Ninguna decisión sobre ese tema ha sido tomada", declaró el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, durante su conferencia de prensa habitual.

El ala oeste de la Casa Blanca alberga el Salón Oval, donde el presidente de Estados Unidos trabaja la mayor parte del tiempo y donde recibe a sus invitados extranjeros durante las reuniones oficiales, así como la sala del gabinete y otros despachos reservados a los consejeros de Obama.

Pese a sus despachos estrechos y sus pasillos tortuosos, el ala oeste es el edificio más codiciado de Washington, donde el poder se mide según la proximidad física al presidente.Las obras previstas en este ala forman parte de un proyecto de renovación del despacho más celebre del mundo, y que se estiman en 376 millones de dólares, según la página web RealClearPolitics.

Sin embargo, otros presidentes estadounidenses ya tuvieron que mudarse a consecuencia de las obras en la Casa Blanca. Por su parte, Richard Nixon se retiraba frecuentemente en el edificio Eisenhower para trabajar.

En el pasado -situado en el propio edificio Eisenhower- el Salón Oval fue instalado en el ala oeste en 1934 por Franklin Roosevelt, por entonces inmovilizado en una silla de ruedas por la polio.

Cada presidente decoró la habitación según sus gustos. Obama la amuebló con sofás color topo y suele ser habitual ver una bandeja de manzanas frescas en la mesa de café, así como el retrato y el busto de su personaje más admirado, el expresidente Abraham Lincoln.