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28 de May de 2020

Internacional

Presidente Santos ordena militarizar Bogotá

El presidente Juan Manuel Santos anunció el viernes que ordenó la militarización de Bogotá luego de violentos disturbios escenificados ...

El presidente Juan Manuel Santos anunció el viernes que ordenó la militarización de Bogotá luego de violentos disturbios escenificados en varias localidades y que dejaron dos muertos.

"He tomado decisiones para asegurar la normalidad... Ordené la militarización Bogotá", dijo Santos en una alocución desde la casa de gobierno. El presidente no dijo hasta cuándo se extendería tal medida ni cuántos uniformados estarán en esa tarea, pero la presencia de soldados en las calles en sectores de la ciudad era notable.

Jorge Rojas, secretario del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, dijo que el anuncio del mandatario no significa que esta ciudad de ocho millones de habitantes se encuentre en estado de sitio o que las autoridades civiles se sometan a las militares, sino un reforzamiento de la presencia de los uniformados porque la policía no puede atender todos los puntos de la capital donde se han presentado incidentes desde la víspera.

La militarización significa "sólo un reforzamiento (de la seguridad) y está concertado y bajo la autoridad civil", dijo Rojas a la AP. Por su parte el analista político y ex alcalde de Bogotá (1992-1994), Jaime Castro, indicó en entrevista telefónica que la declaración de Santos busca "un efecto mediático" para salir al paso de los desórdenes de la víspera.

Agregó que la capital en varias ocasiones ha acudido a ese reforzamiento como en actos de toma de posesión de presidentes o tras atentados como el ocurrido en un club del norte de la ciudad en febrero del 2003 y cuando un coche bomba provocó la muerte de 36 personas.

"La militarización no significa que haya nuevas leyes o que los militares asuman funciones jurisdiccionales frente a los civiles o que puedan realizar allanamientos o cosa parecida", dijo Castro. Los militares "van actuar acompañando a la policía, reforzando a la policía", indicó Castro.

En Bogotá existe una brigada del ejército con al menos 14.400 hombres, indicó a la AP el general Gabriel Pinilla, comandante de la denominada Brigada 13 que es la que opera en la capital.

Pinilla dijo que Bogotá siempre ha tenido esa presencia militar y que ahora lo que están haciendo es reforzar varios puntos de la ciudad, en una medida transitoria, pero no precisó la fecha. El oficial dijo que estaba en una reunión con mandos militares evaluando la situación de seguridad.

Al menos 500 de ellos ya fueron despachados desde anoche a población de Soacha, en el central departamento de Cundinamarca y vecino a Bogotá.

El alcalde de Soacha, Juan Carlos Nemocón, dijo en diálogo telefónico que en su localidad la seguridad fue reforzada con esos 500 soldados y 400 policías luego de actos de vandalismo por la noche y la madrugada con intentos de saqueos de comercios como supermercados, almacenes de ropa y ferreterías, entre otros.

Los disturbios se presentaron la víspera y en medio de marchas llamadas por universitarios en apoyo de pequeños campesinos que están en paro desde el 19 de agosto.

El presidente anunció también que dispuso que 50.000 hombres de las fuerzas militares apoyen a la policía en las carreteras donde se han presentado bloqueos por parte de manifestantes desde el inicio del paro.

"Todos los aviones de transporte de nuestra fuerza aérea estarán disponibles para realizar puentes aéreos que garantice el abastecimiento de alimentos en las diferentes ciudades y también se realizaran caravanas escoltadas por la fuerza pública para facilitar el ingreso y la salida de productos de los centros urbanos" donde sea necesario, agregó el mandatario.

Ya en otros paros, los aviones militares han ayudado a transportar personas bloqueadas en caminos y han contribuido a llevar alimentos a poblados como fue en la reciente protesta de campesinos y cultivadores de coca en la zona del Catatumbo, en el noreste colombiano. "La violencia indiscriminada dejó dos muertos en Bogotá....incontables perjuicios", dijo el mandatario.

Las medidas fueron tomadas porque "no vamos a tolerar que los desmanes de unos desadaptados...afecten la tranquilidad de los ciudadanos", indicó el mandatario.

Las dos muertes ocurrieron la noche del jueves en dos localidades del occidente de Bogotá: en la barriada de Suba falleció un joven de 18 años y en la de Engativá un hombre de 24 años, ambos por disparos, sin que se conozcan aún los detalles de cómo ocurrieron los hechos, según dijo Guillermo Alfonso Jaramillo, secretario de gobierno de la alcaldía de Bogotá, una ciudad de ocho millones de habitantes.

El presidente además reveló que ordenó a sus negociadores regresar a Bogotá desde Tunja, la capital del vecino departamento de Boyacá, donde desde el martes pasado se negociaba un acuerdo con líderes de los pequeños agricultores de Boyacá, el también central departamento de Cundinamarca y de Nariño, al sur del país, los que mayores bloqueos viales han realizado y en ocasiones se han enfrentado con la policía en las carreteras.

Pero los disturbios de la víspera, principalmente en el centro de Bogotá, donde manifestantes encapuchados realizaron destrozos y se trenzaron con agentes antimotines, no son atribuidos por las autoridades a los campesinos o a los estudiantes, sino a sectores radicales de izquierda.

"No cabe duda de que hay personas o grupos que están interesados en que no se llegue a ningún acuerdo", con los negociadores del paro agrario, enfatizó Santos. Esas personas, dijo, "sólo quieren defender su agenda política o desestabilizar".

"Sabemos por ejemplo que el movimiento Marcha Patriótica no busca sino llevarnos a una situación sin salida para imponernos su propia agenda, no les interesa para nada la situación de los campesinos o que se logre acuerdos regionales, sólo les importa su agenda política", dijo Santos molesto.

Marcha Patriótica es el nombre de un movimiento que agrupa más de un millar de organizaciones sociales de izquierda y que surgió en abril del 2012. El sus oficinas dijeron a la AP que ninguno de sus voceros haría comentarios sobre lo dicho por el presidente y que preparaban un comunicado.