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04 de Mar de 2021

Internacional

EEUU intenta calmar indignación europea por espionaje

La Casa Blanca, enfrentada a la cólera europea, ha prometido contener las actividades de espionaje de los servicios de inteligencia est...

La Casa Blanca, enfrentada a la cólera europea, ha prometido contener las actividades de espionaje de los servicios de inteligencia estadounidenses, mientras que el presidente, Barack Obama, consideraría prohibir las escuchas a dirigentes aliados.

"Hay esfuerzos en curso para mejorar la transparencia y trabajar con el Congreso (...) a fin de hallar la manera de tener mayor control y contener las instituciones involucradas en los programas" de espionaje, afirmó el lunes el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

En simultáneo, el diario The New York Times aseguraba que Obama evalúa declarar ilegales las escuchas de conversaciones de dirigentes aliados, como al parecer fue el caso durante años con la canciller alemana, Angela Merkel.Y es que Washington sigue generando indignación entre los países europeos que fueron blancos de espionaje.

Día tras día, la polémica se ve alimentada por nuevas revelaciones sobre la magnitud de las medidas de vigilancia de las comunicaciones por parte de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), la últimas contra España.

Según el diario español El Mundo, la NSA espió recientemente más de 60 millones de llamadas telefónicas en un mes en España, que se sumarían a la larga lista de países europeos que fueron vigilados, como Francia y Alemania.

Estas prácticas, "de ser ciertas, son impropias e inaceptables entre socios y países amigos", señaló el ministerio de Relaciones Exteriores español, donde fue convocado el embajador estadounidense en Madrid, James Costos.

"Confianza sacudida"Una delegación del Parlamento europeo llegó el lunes a Estados Unidos para una visita de tres días a fin de mantener conversaciones sobre "el impacto de los programas de vigilancia sobre los derechos fundamentales de los ciudadanos de la UE".

Nuestra confianza se ha visto sacudida", dijo el alemán Elmar Brok, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, añadiendo que "no es aceptable que, por ejemplo, la canciller Merkel y otros hayan sido espiados durante más de 10 años".

La Casa Blanca aseguró que los operativos de vigilancia tenían como objetivo la seguridad de los estadounidenses y desmintió que las actividades de la NSA hayan sido destinadas a recabar información económica.

"Les damos la dirección política", aseguró Barack Obama en una entrevista televisiva a la cadena ABC, Fusion, sobre la NSA. "Pero en los últimos años hemos visto que esa capacidad sigue desarrollándose y creciendo", dijo Obama con relación al escándalo que estalló con las revelaciones de Snowden.

"Es la razón por la cual pedí una revisión (de los operativos) para asegurar que aquéllo que somos capaces de hacer no signifique necesariamente que debamos hacerlo", agregó el presidente, quien según Fusion rechazó en cambio evocar la vigilancia de las comunicaciones de la canciller alemana.

La senadora demócrata Dianne Feinstein, aliada política de Obama, fue más enfática: "En relación a la captación de inteligencia sobre líderes aliados de Estados Unidos -incluidos Francia, España, México y Alemania- lo digo claramente: me opongo totalmente".

En Alemania, donde las revelaciones sobre el presunto espionaje de un teléfono celular de la canciller Angela Merkel tuvieron un fuerte y negativo impacto, los diputados se reunirán el 18 de noviembre en una sesión extraordinaria para conversar sobre el tema.