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02 de Apr de 2020

Internacional

John Kerry multiplica mensajes tranquilizadores para Arabia Saudí

El jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, multiplicó los mensajes tranquilizadores para Arabia Saudí, principal aliado de Wa...

El jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, multiplicó los mensajes tranquilizadores para Arabia Saudí, principal aliado de Washington en el Golfo, antes de su encuentro con el rey Abdalá para tratar de limar diferencias sobre Siria e Irán.

"Tenemos muchas cosas importantes de que hablar, para garantizar que las relaciones estadounidense-saudíes estén en el buen camino y que avancen", declaró Kerry ante el personal de la embajada de Estados Unidos en la capital saudí.

Arabia Saudí rechazó el 18 de octubre ocupar su sillón en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, un acto sin precedentes, para protestar por la falta de acción de este organismo así como de Estados Unidos, en particular ante el drama sirio, que ha dejado más de 120.000 muertos, según una ONG.

Arabia Saudí, que apoya la rebelión contra el presidente Bashar al Asad, reprocha a Estados Unidos su inacción ante el drama sirio, y no esconde su ira tras la renuncia, en septiembre, del presidente Barack Obama a llevar a cabo ataques selectivos contra el régimen de Asad.

"No estamos en lo mejor de nuestras relaciones con Estados Unidos", dijo el domingo el diario Al Riyadh."Hay un descontento debido a la actitud estadounidense y el mensaje ha sido bien recibido" en Washington, dijo por su parte el analista saudí Abdel Aziz al Sagr.Kerry en cambio, aseguró que los saudíes, cuyas estrechas relaciones con Estados Unidos remontan a los años 1930 del siglo pasado, son el "principal actor en el mundo árabe".

Las autoridades saudíes están preocupadas también por el eventual acercamiento de Washington con el nuevo presidente de Irán, el moderado Hasan Rohani, lo que podría repercutir en las relaciones con las monarquías árabes del Golfo.

John Kerry declaró que está "particularmente agradecido" al rey Abdalá, de 90 años y muy delicado de salud, por recibirle pese a que "no ve a mucha gente en estos momentos".Se trata del primer encuentro entre el soberano saudí y John Kerry desde que éste es secretario de Estado.

Kerry "reiterará la naturaleza estratégica de las relaciones" bilaterales entre los dos países pese a las turbulencias, según su portavoz Jennifer Psaki.También hablará con el rey Abdalá sobre la manera de "poner fin a la guerra en Siria", la situación en Egipto donde Riad apoya sin reservas el poder de los militares, y las negociaciones entre las grandes potencias e Irán sobre el polémico dossier nuclear iraní, según Psaki.

Tácticas diferentes El domingo en El Cairo, primera etapa de su gira regional de 11 días, John Kerry aseguró que Estados Unidos sigue al lado de sus aliados en una región desestabilizada por la Primavera Árabe."Estaremos ahí para Arabia Saudí, los Emiratos, los cataríes, los jordanos, los egiptos y los otros.

No permitiremos que estos países sean blanco de ataques exteriores", afirmó.Reconoció que Washington quizá ha optado por unas "tácticas" diferentes a sus aliados en el conflicto en Siria, pero aseguró que todas tienen el mismo objetivo.

"Todos compartimos el mismo objetivo, es decir, salvar el Estado sirio y el establecimiento de un gobierno de transición (...) que pueda dar la oportunidad al pueblo de Siria de elegir su futuro", dijo, antes de dejar claro que Asad no puede formar parte de este proceso.

Washington, Moscú y la ONU tratan, no sin dificultades, de reunir en Ginebra una conferencia internacional con la participación del régimen y de la oposición para encontrar una solución política al conflicto sirio.

La oposición, muy dividida sobre su participación, reclama garantías para que la conferencia, denominada Ginebra-2 aboque en la salida del Asad, lo que el régimen rechaza.Arabia Saudí ve con recelo lo que parece un deshielo de las relaciones entre Washington e Irán, país aliado del régimen sirio, y una eventual participación de Teherán en Ginebra 2.

"Estamos totalmente de acuerdo con los saudíes en lo que respecta a sus preocupaciones", dijo un responsable del departamento de Estado. "En absoluto vamos a flexibilizar nuestra posición sobre lo que los iraníes han podido hacer para apoyar a los grupos terroristas en la región".

Pero para los analistas, las relaciones saudí-estadounidenses no van a llegar a romperse."Pese a las airadas protestas saudíes, la base de las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudí --la coordinación en el campo de la inteligencia y el encauzamiento militar de Irán-- es sólida", dice Frederic Wehrey, analista del centro Carnegie Endowment for International Peace.