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25 de Feb de 2021

América

A 270 votos de la Casa Blanca

PANAMÁ. Las elecciones presidenciales que se celebran hoy van a ser históricas por más de una razón: es la primera vez que uno de los d...

PANAMÁ. Las elecciones presidenciales que se celebran hoy van a ser históricas por más de una razón: es la primera vez que uno de los dos grandes partidos elige a un candidato de raza negra para presidente, la primera vez que ambos candidatos nacieron fuera del territorio continental de EEUU (Obama en Hawaii, y McCain en la antigua Zona del Canal) y, si ganan los demócratas, también será la primera vez que el vicepresidente sea católico.

Lo que no traerá cambios será el proceso por el cual se elegirá al próximo presidente y vicepresidente. Tal y como ha ocurrido históricamente, el nuevo mandatario no será elegido directamente por la población estadounidense. Como el presidente es elegido para liderar una federación de estados independientes, este es seleccionado por un Colegio Electoral en representación de los Estados.

EL COLEGIO

El Colegio Electoral consiste en 538 representantes que formalmente eligen al presidente y al vicepresidente de EEUU. A cada estado se le asigna votos electorales basados en el número de senadores y representantes que tenga en el Congreso. Como cada estado tiene al menos dos senadores y un representante, el mínimo número de votos electorales se puede tener es de tres.

En vez de votar directamente, los estadounidenses votarán hoy por representantes electorales, seleccionados meses antes del día de las elecciones, y quienes se han comprometido a votar por candidatos específicos. Es decir, que si uno apoya al candidato X, el día de las elecciones uno votará por el representante electoral que se haya comprometido a votar por este candidato. En la mayoría de los estados, al cierre del día de votación, el tiquete electoral elegido por los representantes electorales con más votos a través del estado gana todos los votos electorales.

PARTICULARIDADES

El candidato que hoy reciba al menos 270 de los 538 votos por parte del Colegio Electoral se convertirá en el nuevo presidente de los Estados Unidos. Es decir, Barack Obama o John McCain podrían terminar en la Casa Blanca sin obtener la mayor cantidad de votos a nivel nacional, como ocurrió en las elecciones de 1876, 1888 y recientemente en las polémicas elecciones de 2000. Si ningún candidato presidencial obtiene una mayoría de votos del Colegio Electoral, el presidente será electo por la Cámara de Representantes.

De este particular sistema han nacido un sinnúmero de estrategias de campañas presidenciales que se concentran en ganar el voto popular en una combinación de estados con el mayor número de representantes electorales, en vez de hacer campaña por ganar la mayoría de votos a nivel nacional. Aunque poco lo digan, los candidatos presidenciales son conscientes de que un voto adicional en un estado que no sea decisivamente demócrata o republicano los llevará más rápido a la Casa Blanca.

VENTAJAS Y DESVENTAJAS

Los proponentes y defensores del sistema electoral estadounidense establecen que el Colegio Electoral previene que un candidato gane la Presidencia al simplemente ganar en áreas urbanas con una densidad de población alta, y obliga a que el candidato se esfuerce por ganar la aprobación de una mayor cantidad de personas y estados.

De igual manera, el sistema dice proteger los intereses de los grupos minoritarios: como los candidatos al final se llevan todos o ninguno de los votos electorales, la lógica es que los grupos minoritarios tienen el poder de proveer los votos críticos que lleven a un candidato a ganar.

Sin embargo, en las últimas elecciones este sistema electoral ha desanimado a muchos a ir a las urnas en estados pronunciadamente rojos o azules, como es el caso de California —conocido por ser demócrata— o Texas, conocido por ser republicano. Si las elecciones fueran decididas por un voto nacional popular, al contrario, los partidos tendrían un incentivo para motivar a la mayoría a votar. En la práctica, esta modalidad de dar todos los votos electorales de un estado al candidato con mayoría de los votos populares también le resta importancia a los partidos pequeños, de quienes se escucha muy poco hoy día de las elecciones.