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12 de Aug de 2020

América

Fracasa la ‘Guerra a las Drogas’

Un informe de alto nivel presentado esta semana declaró fracasada la estrategia de “guerra a las drogas” que se ha aplicado en la región...

Un informe de alto nivel presentado esta semana declaró fracasada la estrategia de “guerra a las drogas” que se ha aplicado en la región durante los últimos treinta años. El informe fue redactado por la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia. El organismo de 17 miembros es encabezado por los ex presidentes Ernesto Zedillo, de México, César Gaviria, de Colombia y Fernando Enrique Cardoso, de Brasil. Sus conclusiones son demoladoras para el modelo militar/policiaco que se ha impuesto bajo el Plan Colombia y mas recientemente en México, financiados por el gobierno de los EEUU.

“Las políticas prohibicionistas basadas en la represión de la producción y de interdicción al tráfico y a la distribución, así como la criminalización del consumo, no han producido los resultados esperados”. El informe señala que a pesar de los miles de millones de dólares y numerosas vidas que ha cobrado esta guerra, América Latina sigue siendo el mayor exportador de marijuana y cocaína y enfrenta un consumo creciente en toda la región. Al fracaso en lograr los objetivos principales de detener la producción y el flujo de drogas hacia el norte, se suman los graves problemas del aumento del crimen organizado, la violencia, la erosión de las instituciones democráticas y la corrupción.

Es muy oportuno este informe. Llega cuando se negocia una nueva estrategia sobre las drogas en las ONU en Viena, con fuertes debates entre el enfoque de reducción de daños de los países europeos y la línea de “cero-tolerancia” promulgado por el ex presidente George W. Bush. El informe reafirma la evaluación negativa hecha por el gobierno de EEUU sobre Plan Colombia y las estadísticas reportadas este año en el Informe Mundial sobre las Drogas. El informe abre, también, un debate insoslayable en torno a la manera de enfrentar el poder de los cárteles internacionales de la droga y los problemas de gobernabilidad y violencia que ha generado el modelo actual. Concluye que el encarcelamiento masivo de los consumidores, como en EEUU, requirirá tal cantidad de recursos que lo hace inviable.

México es un ejemplo clásico del costo social del modelo ‘Guerra’. Después de lanzar una ofensiva militar contra los carteles, en 2008 el número de muertos relacionados al narcotráfico se duplicó, llegando a más de 5,600. La mayoría de la población mexicana ya está convencida que esta Guerra cada vez más sangriente no puede ser ganada.

¿Cuales son las propuestas alternativas? El informe insta a concentrar los esfuerzos en reducción de daños y el compromiso de los países consumidores a disminuir la demanda. Propone tres medidas específicas que conforman parte de un “Nuevo paradigma”: tratar los adictos no como criminales como pacientes del sistema de salud; evaluar la conveniencia de descriminalizar la tenencia de marihuana para consumo personal; y reducir el consumo a través de campañas de información y prevención dirigidas sobre todo a la juventud. También hace un llamado a la creación de una política latinoamericana sobre drogas e insta a los principales mercados mundiales (EEUU y Europa) establecer un diálogo para reducir su consumo y buscar alternativas a su enfoque en suprimir la oferta. Más que nada, el informe urge un debate abierto y sin prejuicios sobre el tema. “La guerra a las drogas” es una estrategia originalmente diseñado en EEUU y exportada a otros países. Debido a la injerencia de este superpoder en el continente, ha sido difícil adoptar otros modelos a pesar de las claras señales del fracaso de las medidas punitivas. Ahora existen indicadores de que el gobierno de Obama tiene otra perspectiva. Instruyó a su equipo en Viena a aceptar el programa de cambio de jeringas y otros conceptos que ven el problema de la droga desde una óptica de salud pública. El designado de Obama para dirigir la lucha contra las drogas fue jefe de policía en un estado que permite el uso prioridad de la marijuana, entre otras reformas.

Incumbe a los gobiernos de todos los países latinoamericanos analizar con cuidado las conclusiones y las alternativas que plantea la comisión. El enfoque delineado en este informe podría desactivar la guerra e iniciar el camino hacia la reconstrucción de comunidades seguras y sanas.