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19 de Feb de 2020

América

México: viviendo en una ciudad fantasma

MEXICO D. f. “¿Entonces, tú no crees que todo esto es una maniobra del gobierno para evitar un golpe de Estado?” La pregunta de una ami...

MEXICO D. f. “¿Entonces, tú no crees que todo esto es una maniobra del gobierno para evitar un golpe de Estado?” La pregunta de una amiga retumbó en el silencio de la que apenas cuatro días atrás era una de las esquinas más concurridas de la Ciudad de México, ahora vacía por el Estado de Emergencia decretado por la fiebre porcina.

La cantidad de rumores que han corrido desde la noche del 23 de abril pasado es enorme, a pesar de que todos los medios de comunicación traen información a raudales, de que cada noche se transmite en vivo un reporte de las autoridades sanitarias y que algunas estaciones radiofónicas tienen especialistas durante todo el día para responder las preguntas de la gente.

¿MANIOBRA?

Y claro, las teorías conspirativas que se oyen no son menos descabelladas que las de mi amiga. Mientras manejo, escucho a uno de los principales locutores explotar: “¡Tengo aquí una serie de comentarios de gente que dice que esto fue una maniobra del narco.. que en realidad fue el grupo de los 7 que lanzaron una bacteria para activar la economía de las farmacéuticas!. ¡Por favor no caigamos en la histeria, esto sólo es una epidemia como otras tantas que ha habido en el mundo!”.

Hasta el martes 28 de abril por la noche, había en México 159 muertos por neumonía de un total de 2,498 enfermos sospechosos, de los cuales sólo 1,311 se encuentran hospitalizados. En Estados Unidos existen 91 casos confirmados y un muerto de origen mexicano.

Ese mismo día las autoridades mexicanas reconocieron que la epidemia estaba en su punto crítico, la suspensión de clases se extendió a todo el país y se redujeron las actividades de las oficinas de gobierno.

CIUDAD FANTASMA

A una semana de empezar el proceso electoral para renovar el congreso federal, se prohibieron las concentraciones masivas, se cancelaron las obras de teatro, se cerraron los museos, centros culturales y cines y, a pesar de muchos, los partidos de fútbol se realizan a puertas cerradas, sin público.

En cuanto a los restaurantes, sólo podrán vender comida para llevar. El presidente de la República, Felipe Calderón, emitió un decreto donde autoriza a la Secretaría de Salud a realizar todas las acciones que considere necesarias para “combatir la existencia y transmisión del virus de influenza”. Entre otras atribuciones se le autorizó a “ingresar a todo tipo de local o casa habitación para el cumplimiento de actividades dirigidas al control y combate de la epidemia”.

Entre las medidas de prevención impuestas por el gobierno mexicano se encuentra la petición de usar cubrebocas, no saludar a nadie de mano o beso, lavarse las manos constantemente y no asistir a reuniones masivas, entre otras.

Los cubrebocas y mascarillas se agotaron de las farmacias y tiendas de autoservicio.

REVENTA DE MASCARILLAS

En la calle se llegaron a revender hasta por 3 dólares y al menos una decena de personas fue encarcelada por el abuso. Por la tarde circularon correos en internet avisando de una posible cuarentena y los centros comerciales se abarrotaron, la gente agotó agua, arroz y atún en lata. Incluso se han dado casos de robos por parte de quienes, amparados en el anonimato colectivo que proporcionan los cubrebocas, han realizado asaltos a cajeros automáticos y algunas tiendas. En los reclusorios se habla de que los médicos se niegan a diagnosticar la enfermedad y que no existen cubrebocas para los internos. Sin embargo, no ha sido posible corroborar o desmentir el dato.

ENFERMA LA ECONOMÍA

“Este problema puede tener un impacto importante en la economía”, apuntó desde Washington el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, aunque señaló “habrá que esperar algún tiempo para tener una mejor idea de sus consecuencias económicas”.

Por su parte, Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, anunció que el organismo apoyará los esfuerzos del gobierno mexicano para combatir la expansión del virus con 205 millones de dólares de desembolso rápido. Lo anterior no evitó que la Bolsa Mexicana de Valores perdiera 3.34%, tras recuperarse de una caída del 5% en su jornada de inicio de semana y que de la noche a la mañana el peso perdiera 50 centavos frente al dólar, a pesar de una inyección de 400 millones de dólares que hiciera el Banco de México al mercado cambiario.

PÉRDIDAS

Arturo Mendicuti, presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos de la Ciudad de México (Canaco), reportó que las pérdidas por la ausencia de consumidores en los establecimientos alcanzan los 777 millones de pesos mexicanos diarios en promedio (cerca de 56 millones de dólares) desde el viernes hasta el martes pasados.

El panorama no es alentador, la OMS elevó la alerta de pandemia de nivel 4 al 5 y un día después anunció que, de crecer la epidemia en los Estados Unidos o extenderse a más países, la alerta subiría al 6, el nivel más alto.

ESTORNUDOS, PEOR QUE EL SISMO

El sismo de 5.7 grados en la escala de Richter que el lunes pasado sacudió la Ciudad de México –similar al de hace un mes en Italia– no le movió un pelo a nadie. Y eso que el DF fue devastado en los últimos 60 años por dos terremotos. Cómo están las cosas, que la tierra cruja no consigue causar el mismo tipo de terror urgente que si puede generar un simple estornudo.