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02 de Jun de 2020

América

Honduras sigue débil y dividida

TEGUCIGALPA. Hace un año, militares de Honduras sacaron al presidente a punta de rifle de su casa en la madrugada, en una escena que ya ...

TEGUCIGALPA. Hace un año, militares de Honduras sacaron al presidente a punta de rifle de su casa en la madrugada, en una escena que ya se creía olvidada en América Latina.

Los partidarios del golpe contra el derrocado presidente Manuel Zelaya resistieron presiones internacionales para restituirlo y realizaron elecciones, pero el Gobierno nacido de los comicios camina débil y no logra cerrar las heridas engendradas por el golpe.

El presidente Porfirio Lobo, un hacendado siempre sonriente, ha tratado sin éxito de acercar a sectores que participaron o respaldaron el golpe como políticos, empresarios y militares, y a grupos izquierdistas partidarios de Zelaya.

Tratando de ser conciliador, Lobo se ha ofrecido para llevar personalmente de vuelta a Zelaya y así garantizar que enfrente en libertad juicios por traición a la patria, abuso de autoridad y malversación de fondos, entre otros cargos.

El Gobierno del presidente Porfirio Lobo necesita ser fortalecido, tiene una tarea difícil pues se deberían discutir reformas políticas e institucionales importantes para democratizar Honduras’, dijo a Reuters un diplomático de un país centroamericano que pidió el anonimato.

Respaldado por EEUU, Lobo ha logrado romper el aislamiento de Honduras y recuperar ayuda financiera internacional vital para la economía, que quedó destrozada por la crisis política.

¿HONDURAS SIN LA OEA?

Aunque el Gobierno de Honduras ha manifestado en numerosas ocasiones su interés en volver a formar parte de la OEA, el ministro de Exteriores, Mario Canahuati, dejó claro que ‘Honduras puede vivir sin la OEA; Cuba ha podido hacerlo durante 50 años’. ‘En cambio, América Latina no puede vivir sin la OEA, por eso es importante que Honduras reingrese’, añadió el canciller.

Canahuati está convencido del potencial de América Latina como mercado común económico. ‘Una América Latina dividida nos lleva a continuar en la profundización de la pobreza.