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14 de Apr de 2021

América

‘Que nadie espere un posible cambio’

MADRID. Dos disidentes cubanos llegaron ayer a Madrid y denunciaron una ola represiva del gobierno de Raúl Castro contra la oposición in...

MADRID. Dos disidentes cubanos llegaron ayer a Madrid y denunciaron una ola represiva del gobierno de Raúl Castro contra la oposición interna de la isla.

Los liberados son Fabio Prieto y Juan Carlos Herrera, ambos periodistas. Con su llegada, se elevan a 25 los prisioneros expatriados a España, casi la mitad de los 52 que La Habana se comprometió a excarcelar en virtud del acuerdo con la Iglesia católica de la isla.

Por su parte, los presos denunciaron el hostigamiento a la madre del disidente Orlando Zapata, muerto tras una huelga de hambre, y consideraron las excarcelaciones un medio del régimen cubano para aliviar la presión internacional. ‘No le permiten marchar hacia una iglesia frente a la cruz del Cristo Rey a pedirle por su hijo’, afirmó Herrera, en referencia a los actos de hostigamiento contra Tamayo en la localidad de Balnes, en la provincia de Holguín. Ambos muestran su indignación al mundo y le mandan un mensaje para que se pronuncien contra esta barbarie llevada a cabo por el régimen cubano de los hermanos Castro.

RETROCESO

Cuba va como los cangrejos hacia atrás, resulta impensable que el país dé un paso adelante, ya que la principal barrera es un régimen opresor. ‘Que nadie espere que con los Castro vaya a haber cambios’, insistió Herrera, para quien el presidente cubano Raúl Castro, y su hermano Fidel, son ‘capitalistas disfrazados que llevan desangrando a nuestra nación desde hace 51 años’.

‘El régimen sigue igual, corrupto y militar’, aseguró, por su parte, su compañero Prieto, quien consideró que su liberación y la de otros disidentes cubanos busca ‘liberar la presión internacional’ sobre el régimen.

Prieto explicó el ambiente de malestar que se vive en Cuba y el deseo de la gente por huir de su país. ‘En Cuba no hay desarrollo, todo está estancado, la gente quiere salir del país como sea’, precisó. El disidente también aprovechó para agradecer a la Iglesia católica cubana y al gobierno español su liberación y acogida, pero confesó haber viajado a España con una ‘mezcla de tristeza y alegría’. Feliz porque es libre y triste porque Cuba sigue igual que siempre.