20 de Feb de 2020

América

Wikileaks filtra más corrupción

BOGOTÁ. A la hora de hacer balances del gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez, la historia hablará de tres conceptos: seguridad dem...

BOGOTÁ. A la hora de hacer balances del gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez, la historia hablará de tres conceptos: seguridad democrática, confianza inversionista y cohesión social. En todos y cada uno de los foros, encuentros y conferencias en las que participó el mandatario en Colombia y el exterior fue reiterativo en afirmar que estos tres principios eran la base de su administración de ocho años (2002-2010).

Uno de los episodios más recordados en la insistencia del expresidente Uribe por comunicar los pilares de su gobierno fue la que se vivió en abril de 2009, cuando en plena Cumbre de las Américas, en Trinidad y Tobago, precipitó un encuentro con su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, con el fin de darle a conocer lo que en la campaña presidencial de 2010 llamaría sus ‘tres huevitos’.

A pesar de sus esfuerzos, cables enviados desde la embajada estadounidense en Bogotá el 8 de octubre de 2009 dan cuenta de la poca confianza que le generaba al gobierno de Washington, pero sobre todo a los empresarios de ese país, el tema de las inversiones en Colombia.

Los documentos dados a conocer por Wikileaks hacen serios reparos a procesos licitatorios adelantados por los ministerios de Comunicaciones, Transporte y Defensa, así como por la empresa Etesa, hoy en liquidación y adscrita al Ministerio de la Protección Social.

En un apartado del cable enviado a Washington, la embajada recalca los problemas que han tenido dos compañías estadounidenses vinculadas con juegos de azar en Colombia. Uno de los casos involucra a la firma Gtech, operadora de Baloto, cuyo contrato con Etesa se vencía el 17 de enero de 2011.

Según el reporte, cuando la compañía norteamericana intentó hacer uso de la cláusula que le permitía extender el contrato por cinco años más, ‘un ‘amigo’ del director de Etesa (en ese momento Gonzalo Gutiérrez) se reunió con ellos para garantizar la prórroga si se le sobornaba’ y remata explicando que el caso fue dado a conocer ‘de inmediato’ al entonces vicepresidente Francisco Santos.

Durante los mismos días en que se transmitió este cable, El Espectador informó de las dificultades en el proceso mediante un artículo titulado ‘El Baloto se juega su suerte’, en el que se relata cómo el caso llegó hasta el despacho del procurador Alejandro Ordóñez y del entonces contralor Julio César Turbay Quintero, dadas las irregularidades que se presentaron. Hoy el proceso se encuentra abierto, después de que el contrato no se extendió automáticamente.

Pero allí no paran las denuncias relacionadas con Etesa. El despacho diplomático indica que ‘las compañías que licitan en Colombia tienen válidas razones para preocuparse’, al referirse al caso de la empresa Scientific Games International (SGI), que tras obtener un contrato de lotería y juegos de azar en 1992, no cumplió con las metas estipuladas en el acuerdo. Ante esta dificultad, intentó llegar a un proceso de arbitramento con Etesa sin resultado, por lo que expresamente indica: ‘Como lo demuestra este caso, el Gobierno colombiano no siempre respeta las cláusulas de arbitramento estipuladas en contratos comerciales.