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25 de Nov de 2020

América

‘Como el Canal, Malvinas es una causa de la región’

PANAMÁ. Las islas Malvinas están situadas en la plataforma continental de América del Sur, pero se hallan bajo el control de Gran Bretañ...

PANAMÁ. Las islas Malvinas están situadas en la plataforma continental de América del Sur, pero se hallan bajo el control de Gran Bretaña. Desde que las Naciones Unidas firmaron por primera vez una resolución que obligaba al Reino Unido y a Argentina a sentarse a negociar la soberanía del archipiélago, el país del sur espera sentado que la otra parte ocupe una silla que se empeña a dejar vacía.

El conflicto tiene más de dos siglos, pero fue en 1960 que, por primera vez, la organización creada para mantener la paz y seguridad internacional incorporó el tema en su agenda. Luego vinieron 11 resoluciones de Asambleas Generales, como la del 15 de noviembre de 1976, que obligó la aceleración de las negociaciones bilaterales. 36 años después, con 29 resoluciones del Comité de Descolonización y una guerra en el medio, en 1982, esto no ocurrió.

Para sentar a negociar al Reino Unido, Argentina reforzó en los últimos años una estrategia regional. El último logro fue el bloqueo a los barcos con bandera ilegal por parte de los Estados miembros y asociados del Mercosur, aprobado en la última reunión en Montevideo, el 20 de diciembre.

Por eso el canciller argentino, Héctor Timerman, inició esta semana una gira por Centroamérica. La primer parada fue Panamá, donde se reunió con su par Roberto Henríquez, y con los expresidentes Aristides Royo y Martín Torrijos, que integran e impulsan el Grupo de Apoyo a la Cuestión Malvinas en el istmo. ‘Tenemos una relación histórica, de mucha solidaridad. Argentina fue uno de los países que llevó el tema de la soberanía del canal de Panamá como una bandera de toda la región’, dijo el funcionario y agregó que la causa Malvinas ‘es igual’.

Luego de esos encuentros, conversó con La Estrella.

—El escenario de mayor unión en América Latina, ¿es la fortaleza de la estrategia?

—Sí. El clima democrático que vivimos en la región ha ayudado a la consolidación de un bloque continental desde México hasta Tierra del Fuego, de mucha solidaridad y apoyo, al que se ha sumado el Caribe. Hoy nos unen estos temas que antes peleábamos pocos.

—¿Qué van a hacer para sentar a negociar al RU?

—Vamos a seguir llamando a la solidaridad mundial, especialmente este año que estamos haciendo un gran esfuerzo para que el mundo reconozca que las Naciones Unidas están para que todos cumplamos las resoluciones o para que nadie las cumpla. No puede ser que las resoluciones sean solo para los países chicos o los países pobres. También tienen que ser para los países ricos y los poderosos.

—El Primer Ministro inglés, sin embargo, insistió luego de la resolución del Mercosur en que no van a reconocer la soberanía.

—Lo que no entiende Gran Bretaña es que no es una decisión unilateral. La decisión de descolonizar nunca fue aceptada por la potencia colonial. Es cuando la potencia colonial se da cuenta que el mundo le está exigiendo que cambie una actitud, que la potencia colonial cambia.

—Usted nombró el caso como ‘la resaca del imperialismo en América’.

—Yo dije que Gran Bretaña tiene que dejar atrás la resaca imperial: no es más un imperio, no puede seguir viviendo como un imperio. Tiene que reconocer que la época del imperio se ha terminado, que la época de las colonias se ha terminado y que hay que resolver los 16 casos de colonialismo que hay en el mundo, de los cuales 10 implican a Gran Bretaña como potencia colonial.

—¿Y eso se lo hará entender Centro y Latinoamérica?

-La soberanía de los países es un tema que atañe a la región y al mundo entero. Hoy en día no se justifica que un problema del siglo XIX no pueda solucionarse en el siglo XXI. A eso le tenemos que sumar los recursos renovables y no renovables, que son de los argentinos y han sido apropiados.