Temas Especiales

13 de Apr de 2021

América

Un presidente austero en la ONU

URUGUAY. Ex guerrillero, campechano y enemigo del protocolo, tiende a improvisar sus discursos y no tiene pelos en la lengua. El preside...

URUGUAY. Ex guerrillero, campechano y enemigo del protocolo, tiende a improvisar sus discursos y no tiene pelos en la lengua. El presidente uruguayo José Mujica sin duda se sale del molde y su estreno en la Asamblea General de las Naciones Unidas podría ser memorable.

Mujica no ha dicho que lo motivó a venir por primera vez a la Asamblea luego de ausentarse en sus primeros tres años de mandato. Pero algunas cosas están claras: ésta es su última gran oportunidad de hablar ante el mundo ya que el año que viene estará preparándose para concluir su mandato y es un hombre que siente que tiene cosas que decir y que ha descubierto, con sorpresa, que el mundo quiere oírlas.

‘No es fácil encontrar las razones por las cuáles Mujica hace las cosas, pero lo que es seguro es que le perdió el miedo al escenario internacional’, dijo el politólogo Adolfo Garcé, uno de los más respetados analistas locales.

‘PROMINENCIA INTERNACIONAL’

Garcé recordó que durante la campaña electoral que lo llevó a la Presidencia del Uruguay Mujica repetía que nunca saldría del país y que dejaría ese rol en manos del vicepresidente Danilo Astori, un sobrio profesional que sabe inglés.

‘Pero eso fue cambiando, Mujica de a poquito le fue tomando la mano a presentarse en el exterior. Pronto vio que mientras en Uruguay lo criticaban, en el exterior lo recibían muy bien; mientras la prensa uruguaya se aburría de él, la prensa internacional demostraba estar fascinada por su personalidad. Comenzó a salir del país y le fue fantástico’.

La figura de Mujica, de 78 años, cobró prominencia internacional luego del discurso que pronunció a mediados del año pasado en Río de Janeiro, durante la cumbre Desarrollo Sustentable de las Naciones Unidas, que fue visto más de un millón de veces en YouTube.

‘Me hago esta pregunta: ¿qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes? ¿Cuánto oxígeno quedaría para poder respirar’, dijo el presidente uruguayo en aquella ocasión.

HOMBRE HUMILDE

El éxito mundial de aquella intervención y la llegada de decenas de medios de prensa del exterior interesados en retratar la vida austera de un mandatario que reside en una ‘chacra’ (granja) han provocado extrañeza en el presidente uruguayo.

En una reciente entrevista con el semanario local Voces, Mujica le preguntó al periodista que lo entrevistaba: ‘¿Por qué le dieron tanta pelota en el mundo al discurso de Río?’. El periodista Alfredo García le respondió: ‘Porque nadie dice eso en el mundo, vos acá lo decís a cada rato y a nosotros no nos llama la atención’.

Mujica confesó entonces que improvisó ese discurso ‘porque estaba harto’ de escuchar otros discursos. ‘Como Uruguay está en la U y es por orden alfabético, quedó para el fondo. Me banqué todos los discursos, no sabés lo que era, y entonces me salió eso. Que no es otra cosa que una sarta de lugares comunes de cosas que vengo diciendo hace muchos años. Yo me quedé espantado, ímirá qué novedad!’.

‘LÍDER DE AMÉRICA LATINA’

Pero ese discurso improvisado, fruto de la bronca ante tanto protocolo hueco, colocó a Mujica en un lugar que pocos imaginaron cuando comenzó su mandato.

Para el periodista García, autor de un libro de charlas con el presidente titulado ‘Pepe coloquios’, que fue un gran éxito de ventas, Mujica comenzó a pensar en los últimos meses que puede ser el líder que le hace falta a América Latina para avanzar hacia la integración regional.

’Todos lo escuchan y lo respetan, y él se ha dado cuenta que puede ser un guía potencial’, afirmó.

En la ya citada entrevista, el presidente uruguayo dijo que Lula podría ser ese líder pero su condición de brasileño lo impide. ‘A la integración latinoamericana le falta un caudillo que sea aceptable, ese caudillo tendría que ser Lula. Pero no lo es ni lo va a ser, porque como él mismo dice ‘Soy brasileño’ y entonces lo que van a ver es la pata del imperialismo brasileño. No puede ser. ¿Entendés?’.

PRESENCIA EN LA ONU

Esta nueva visión de sí mismo podría explicar la primera presencia de Mujica en el gran foro de la ONU.

Ya sea como caudillo latinoamericano o líder alternativo global, el mensaje que dará el presidente uruguayo al mundo desde Nueva York es por ahora un misterio. En la única referencia concreta a su intervención en la ONU, Mujica dijo semanas atrás a la prensa que no hablará de la legalización de la marihuana en Uruguay y sí de la paz en Colombia y en el mundo, y del estancamiento de las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio.

Pero Mujica, que muy rara vez escribe sus discursos, muchas veces sorprende en sus alocuciones e intervenciones públicas.