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05 de Jun de 2020

América

La pesadilla del ‘sueño americano’

Miles de personas llegan año tras año a la frontera de Estados Unidos en busca de una vida mejor

Desde tiempos remotos, la humanidad se ha movido alrededor del planeta en búsqueda de una mejor calidad de vida. El hombre primitivo se desplazó para asentarse en lugares donde la naturaleza ofreció condiciones que favorecieron la provisión de alimentos y mayor seguridad para vivir.

Diversas teorías dan cuenta de que las primeras migraciones en América sucedieron por un éxodo proveniente de Mongolia que cruzó el puente de Beringia, entre Rusia y Alaska, y pobló todo el continente desde el norte hacia el sur.

En la actualidad, no son los condicionamientos naturales lo que motiva a los emigrantes modernos a abrirse camino ante horizontes desconocidos. Son los altos índices de violencia criminal, las economías deprimidas y la falta de oportunidades en sociedades convulsas lo que obliga a muchos a dar el primer paso del difícil camino del desarraigo y Estados Unidos, ‘América’, aparece siempre como el destino feliz, ‘la tierra prometida’.

EL SUEÑO AMERICANO

Desde Centroamérica (pero también desde tan lejos como Somalia), Estados Unidos es el destino más fácil para la emigración regional. Con un producto interno bruto que en el 2013 reportó casi 16.8 billones de dólares, es el objetivo predilecto de los latinoamericanos que sueñan mejorar sus perspectivas económicas.

Los números que reporta el Banco Interamericano de Desarrollo dan ‘millones de razones’ que sustentan el atractivo norteamericano: los países latinoamericanos y caribeños recibieron durante el año pasado 61,251 millones de dólares por concepto de remesas. México se lleva 21,600 millones, seguido de Guatemala, que recibe 5,100, mientras que en El Salvador ingresan 4,000 millones de dólares.

HUIR DE LA VIOLENCIA

Más allá de la promesa económica, muchos centroamericanos emigran a Estados Unidos huyendo de la violencia en cada uno de sus países. Mientras que en México la tasa de homicidios en el año 2012 fue de 21.5 por cada cien mil habitantes, el índice en Guatemala se situó en 39.9, muy similar al reportado en El Salvador, que marcó 41.2. Honduras supera con una marcada diferencia a sus vecinos, con un promedio de 90.4.

La cifra de muertes por causas criminales de EEUU distan mucho de sus vecinos hispanoparlantes: en ese mismo año hubo apenas 4.7 homicidios por cada 100 mil habitantes, según cifras de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

Juan Orlando Hernández, presidente de Honduras, ha señalado que muchos hondureños abandonan esa nación centroamericana en busca del ‘paraíso’ que consideran Estados Unidos, pero que otros son desplazados por la guerra que vive el país como consecuencia del tráfico de drogas que causa unas 15 muertes por día.

El mandatario hondureño sostiene que ‘más de un 90%’ de la violencia que se genera en el país centroamericano es producto del paso de drogas, por lo que considera que es necesario ‘compartir responsabilidades entre quienes producen la droga en el sur (de América) y quienes la consumen en el norte’, precisó en declaraciones difundidas por la agencia Efe

FAMILIAS DIVIDIDAS

Según David Morales, procurador para la defensa de los Derechos Humanos de El Salvador, casi la tercera parte de la población de ese país está en Estados Unidos. La declaración de Morales surgió en la víspera de la visita que realizó el vicepresidente estadounidense Joe Biden, quien la semana pasada sostuvo reuniones con los mandatarios centroamericanos para abordar el tema migratorio.

Las reuniones de Biden responden a la oleada de menores de edad que han sido detenidos durante los últimos meses por las autoridades estaounidenses cuando intentan ingresar ilegalmente a través de sus fronteras, muchos en busca de sus padres, ya estabelcidos en territorio norteamericano, aunque no todos legales. Salvador Sánchez Cerén, presidente de El Salvador, sostiene la tesis de una reforma migratoria que permita la reunificación familiar, que atienda el interes de los niños emigrantes de reunirse con sus padres.

El mandatario salvadoreño deploró la situación en la que se encuentran 379 niños y niñas salvadoreños retenidos en el Centro de Procesamiento de Nogales, en Estados Unidos, a la espera de una solución.

La ley prohíbe al Departamento de Seguridad Nacional deportar a los menores que provengan de países que no comparten frontera común con Estados Unidos.

Ante tal situación, los menores que ingresaron por la frontera sur que proceden de países distintos a México, han encendido las alarmas, ya que son muchos más de los que pueden albergar los centros de retención.

El pasado viernes, las autoridades norteamericanas notificaron que abrirán más centros de detención para hacer frente a la nueva oleada de menores. Algunos han tenido que ser trasladados a bases militares.

Biden, que se reunió con los presidentes de Guatemala y El Salvador, así como con altos funcionarios de Honduras y México, abordó el éxodo masivo de menores de edad que han ingresado solos al territorio estadounidense.

El vicepresidente estadounidense, calificó la situación como una ‘crisis humanitaria’, al tiempo que hizo un llamado a las autoridades de la región para que enfrenten las causas del éxodo infantil.

DESINFORMACIÓN

Cecilia Muñoz, directora de Política Interior de la Casa Blanca, expresó que se ha desplegado una ofensiva diplomática para contrarrestar la campaña de rumores de las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de personas, sobre la posibilidd de que los menores que se encuentren en Estados Unidos antes de la aprobación de la reforma migratoria, podrían quedarse.

Muñoz recalcó que eso es ‘rotundamente falso’ en declaraciones difundidas por la agencia Efe .

Mientras llega ese mensaje, siguen llegando menores a suelo estadounidense, sin que la legislación establezca una solución para ellos. Las autoridades contabilizan unos 52 mil menores capturados cerca de la frontera con México desde octubre de 2013.

NO LLEGA LA REFORMA

El sueño de los miles de emigrantes se desvanece tras la derrota en las primarias del estado de Virginia y el anuncio de dimisión del representante Eric Cantor, quien abiertamente ha apoyado la reforma migratoria.

El destino de los menores que se encuentran detenidos en Estados Unidos es incierto, toda vez que muchos de ellos intentan acogerse al Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés) y a una decisión que tomó el presidente Barack Obama en 2012 que suspendió por dos años la deportación de algunos inmigrantes jóvenes que ingresaron ilegalmente al país pero que reunían algunos requisitos que les favorecieron para quedarse en territorio norteamericano, según informó la agencia AP .

Sin embargo, Esther Olavarría, asesora legal del Departamento de Seguridad Nacional, expresó que la emigración de niños se ha producido durante años. ‘A los niños se les puede deportar y, de hecho, son deportados cada año’, declaró, a la vez que desestimó el amparo del TPS a los recién llegados, ya que ‘las personas amparadas por un TPS tienen que estar en Estados Unidos cuando se otorga’, dijo la asesora en declaraciones difundidas el pasado lunes por la agencia Efe .

El gobierno estadounidense calcula que para finales de este año habrá detenido a 90 mil menores que viajan solos a Estados Unidos.

Las dificultades que les empujan a emigrar ya no son ambientales sino sociales y económicas y todo parece indicar que deberán sortear también los vaivenes de la política para que no terminen engrosando la ya larga lista de más de 2 millones de personas que han sido deportadas durante el gobierno de Barack Obama.