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21 de Jan de 2020

América

‘Demandamos a EEUU un trato de visión humanitaria en la crisis migratoria’

Otto Pérez Molina subrayó que la responsabilidad de Guatemala en este drama humanitario es lograr un desarrollo en el área rural

El pasado mes de julio, los líderes centroamericanos (Honduras, Guatemala y El Salvador) se reunieron con el presidente estadounidense, Barack Obama, para discutir el tema de la crisis migratoria que ha llevado a más de 50,000 menores centroamericanos a cruzar ilegalmente la frontera con Estados Unidos. En esta ocasión, en entrevista exclusiva con La Estrella de Panamá , el presidente guatemalteco, Otto Pérez Molina, explica la responsabilidad conjunta y diferenciada de su país y la potencia norteamericana en esta crisis humanitaria, además de comentar la inseguridad que amenaza a Guatemala y la sequía que afecta a la región centroamericana.

UNA DE LAS RAZONES DE SU VISITA OFICIAL A PANAMÁ FUE PARA TRATAR EL TEMA DE LA SEGURIDAD. SU PAÍS PRESENTA ÍNDICES DE CRIMINALIDAD DESMESURADOS. ¿POR QUÉ GUATEMALA ES TAN INSEGURO? ¿CUÁL ES LA RAÍZ DE ESE CÁNCER?

La violencia es multicausal, pero quiero mencionar dos causas principales. Por un lado, el crimen transnacional. La posición geográfica de Guatemala es clave para el tránsito de las drogas. Antes se transportaba por el Atlántico, el Pacífico o en aviones. Ahora, el medio mayoritario es terrestre y atraviesa nuestro país para transitar esa droga, lo que genera altos índices de violencia y criminalidad. Además, los cárteles u organizaciones de narcotraficantes, con la influencia de los de México, ya no se dedican sólo al tránsito, sino que extorsionan, asesinan, roban y despojan propiedades, entre otras actividades ilícitas. Por otro lado, están las maras... Para ello, hemos tomado una serie de acciones que nos han permitido bajar casi diez homicidios por cada cien mil habitantes. Es decir, nosotros recibimos 40 homicidios por cien mil habitantes y espero cerrar este año con 30 y el próximo con 26 o 27, lo cual pondría a nuestro país en una situación totalmente diferente.

USTED MENCIONÓ UNA SERIE DE ACCIONES, DÍGAME, ¿QUÉ MEDIDAS CONCRETAS ESTÁN AYUDANDO A ‘CURAR’ ESTE MAL ENDÉMICO? UNA DE SUS APUESTAS SIEMPRE HA SIDO LA LEGALIZACIÓN DE LA MARIHUANA...

Los elementos de la policía eran muy bajos comparados con los estándares internacionales. Estábamos por debajo de la mitad, con 22 mil agentes de policía para casi 15 millones de habitantes que somos. Ahora subimos a 35 mil. Dimos también notables pasos en el fortalecimiento y profesionalización de este cuerpo. De hecho, hoy los mandos policiales tienen maestrías en criminalidad e investigación. Además, hacemos uso de la tecnología. Incrementamos el número de cámaras en ocho mil para tener un mayor sistema de vigilancia en áreas rojas. Por otro lado, aplicamos también medidas sociales y construimos áreas para que los jóvenes tengan lugares donde recrearse y participen en actividades alejadas de la violencia.

OTRO ASUNTO GRAVE ES LA CRISIS MIGRATORIA. EN SU REUNIÓN CON SUS HOMÓLOGOS CENTROAMERICANOS Y BARACK OBAMA, SE HABLÓ DE UNA RESPONSABILIDAD CONJUNTA. DÍGAME, ¿CUÁL ES LA SUYA EN CONCRETO?

La responsabilidad de Guatemala es ver cómo logramos llegar al desarrollo en el área rural. Para ello, estamos impulsando una política de desarrollo rural integral. Hay que ver cómo promovemos inversiones en esta área que generen mayores oportunidades de empleo. Además, empezamos una campaña para llamar a los guatemaltecos a quedarse en nuestro país e iniciamos una serie de acciones legales contra los ‘coyotes’ (traficantes de personas con el afán de lucrar). De momento, estas acciones están funcionando porque el número de menores que viajan no acompañados ha descendido drásticamente. No obstante, demandamos a Estados Unidos un trato de visión humanitaria en esta crisis y por otro lado, unos niveles de cooperación orientados. Nosotros tuvimos una guerra de 36 años en nuestro país, producto de una guerra fría que se vivió y los ‘puntos calientes’ de ese conflicto fueron países como Guatemala. Ahí hay una corresponsabilidad también de Estados Unidos. A ello le añadimos el consumo de la droga en ese país, la cual, como mencioné, atraviesa primero lugares estratégicos como México y Guatemala. Nosotros estamos gastando muchos recursos que podríamos haber invertido en otras áreas como la salud, sanidad y educación y, sin embargo, los tenemos que usar en esta lucha contra las drogas.

EN CIERTA MANERA, ESTÁ CULPANDO A EEUU...

Por supuesto. Hay una responsabilidad estadounidense, tanto en los 36 años de guerra, como en la lucha contra las drogas.

Y USTED, ¿NO SE SIENTE CULPABLE TAMBIÉN? SIN PERJUICIO DE LA HERENCIA...

Claro, y es la parte de corresponsabilidad que nosotros tenemos que aceptar. No es una cuestión de los dos años y medio de gobierno. Muchos son problemas estructurales que ha tenido el país. Hemos hecho nuestro mejor esfuerzo para enfrentarlos, pero eso no quiere decir que yo evada mi responsabilidad.

¿PODRÁ LLEVARSE A CABO SU PLAN CENTROAMÉRICA?

Va caminando. Esperamos que en la pronta reunión que habrá en la Asamblea de las Naciones Unidas podamos tener una primera propuesta que le pedimos al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para que nos ayudase con sus expertos y los de nuestros países. También ojalá podamos tener nuevamente una reunión con el presidente Barack Obama y el vicepresidente Joe Biden.

¿ESTAS PROPUESTAS SE LAS LLEVARÁ EL VIENTO O, POR EL CONTRARIO, VEREMOS ALGO TANGIBLE?

Pese al tema político que se debate entre los demócratas y republicanos, tras nuestras reuniones con Obama y Biden, percibí mucha seriedad y responsabilidad para hacer la parte que les corresponde y trabajar conjuntamente.

OTRO ASUNTO ALARMANTE ES LA SEQUÍA EN CENTROAMÉRICA, QUE AFECTA EN ESPECIAL A SU PAÍS Y HA DEJADO A 238,000 FAMILIAS SIN COSECHAS. ¿CÓMO AVANZA? ¿QUÉ MEDIDAS SE ESTÁN TOMANDO?

Es lamentable. La sequía es un fenómeno natural producto del cambio climático, del que mayoritariamente son responsables los países más ricos y desarrollados. Desgraciadamente, países como nosotros somos los que pagamos los resultados de este fenómeno, y por supuesto, la gente pobre es la más afectada. Esas 238,000 familias son pobres y cultivaban para consumo propio. Yo declaré el estado de excepción e identificamos recursos que empezamos a direccionar para atender y poder ayudar a estas familias en los próximos seis meses. Vamos a dar alimentos por trabajo; es decir, les vamos a pedir trabajo a ellos por ocho días en sus propios terrenos para que hagan cuotas de nivel, depósitos y también cambien sus costumbres para aprovechar de la mejor manera posible el agua. Además, pusimos de nuevo en funcionamiento los 29 sistemas de riego que tenemos distribuidos en el país. El próximo año vamos a construir por lo menos dos represas para tener agua disponible que sirva de riego. Por otro lado, nos reunimos con organismos como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y ha habido una buena respuesta para colaborar. Sin embargo, entendemos que finalmente la mayoría de los recursos van a salir del propio presupuesto y que recortaremos de otros programas para poner estos recursos y asistir a los afectados.

TRISTEMENTE, SÓLO HEMOS HABLADO DE TEMAS NEGATIVOS. ES HORA DE MENCIONAR ALGUNO POSITIVO. ¿DE QUÉ SE SIENTE MÁS ORGULLOSO DURANTE ESTOS DOS AÑOS Y MEDIO DE MANDATO?

Me siento orgulloso de las principales promesas que le hice al país. Primero, bajamos los índices de criminalidad, y luego, logramos algo que no se había alcanzado en 15 años y es bajar los niveles de desnutrición crónica de los menores de cinco años. En doce meses bajamos casi dos puntos, lo que había tomado 15 años para bajar 1.5. No puedo estar más orgulloso al tratarse de nuestros menores.