26 de Feb de 2020

América

Bolivia indígena

Los indígenas siguen dedicados en su mayoría a la agricultura de subsistencia y al trabajo precario

Tras 9 años en el poder, el movimiento indigenista boliviano es aún hoy un factor clave para explicar el probable triunfo del presidente Evo Morales, quien opta en el hoy a la reelección por un tercer mandato consecutivo. 5 millones de bolivianos están convocados a las urnas y, de concretarse los pronósticos de las encuestas que le dan un amplio triunfo a Morales, que tiene una cómoda ventaja con un 59 % de la intención del voto, el resultado marcaría un hito histórico, no solo en Bolivia, sino también en Latinoamérica una región que posee grandes poblaciones indígenas pero siempre excluidos del poder.

En un país donde más de la mitad de la población es indígena y que, como Morales, provienen de la pobreza extrema en que han vivido por siglos, los indígenas bolivianos están decididos a mantener el poder para continuar los cambios que le permitirán forzar las políticas públicas a su favor. Los indígenas siguen dedicados en su mayoría a la agricultura de subsistencia y al trabajo precario de la tradicional industria minera, una de las ramas más poderosas del país por los yacimientos de litio.

La oposición le cuestiona al mandatario los problemas de seguridad, los casos de corrupción y el giro a la izquierda en el contexto latinoamericano. Los expertos explican que el margen que favorece a Morales es porque a la oposición le ha faltado contenido en sus mensajes y precisión en sus programas. En cambio, afirman, que Evo ha modernizado el país, redujo la pobreza en cumplimiento de los objetivos de las Naciones Unidas y por sus políticas de inclusión social.

El principal competidor de Morales, es Samuel Doria Molina, que tiene un 18 % de preferencia electoral. En tercer puesto de intención de voto está el expresidente Jorge Quiroga con un débil 10 %. Se espera que Bolivia tenga elecciones poco inciertas y sin muchos sobresaltos.