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13 de May de 2021

América

Cae el supuesto líder del cártel Los Guerreros Unidos

Benjamín Mondragón era el supuesto cabecilla de la banda acusada de participar en la desaparición de los 43 estudiantes

Cae el supuesto líder del cártel Los Guerreros Unidos
Los estudiantes prendieron fuego a los vehículos cercanos al Palacio de Gobierno de Guerrero en Chilpancingo.

Uo de los jefes del cártel mexicano de Los Guerreros Unidos, Benjamín Mondragón alias ‘El Bejamón’, acusado de participar en la desaparición de 43 estudiantes en Iguala (estado de Guerrero, sur de México), murió en la madrugada del martes durante un operativo de la policía federal en la ciudad de Jiutepec (centro), informó la Comisión Nacional de Seguridad (CNS).

Un vocero de esta dependencia, que tiene a su cargo a la policía federal, informó a la AFP que Mondragón aparentemente se suicidó al verse rodeado de los agentes que participaron en este operativo de inteligencia. ‘La información que tengo es que prefirió suicidarse que entregarse, pero esto debe corrobarlo la fiscalía general’, dijo la fuente.

Algunos medios mexicanos reportaron, en cambio, que Mondragón, alias ‘El Benjamón’ fue abatido por los policías en la operación de Jiutepec, una localidad de 200,000 habitantes vecina de la turística Cuernavaca a 90 km al sur de la capital.

Los Guerreros Unidos son una escisión del cártel de los hermanos Beltrán Leyva y se financian principalmente del tráfico de marihuana y amapola a Estados Unidos, sobre todo a Chicago. No obstante, el titular de la CNS, Monte Alejandro Rubido, dijo la semana pasada a medios extranjeros que los Guerreros Unidos no tienen un liderazgo identificado ni una jerarquía vertical desde la detención en mayo de su antiguo jefe, Mario ‘El Sapo Guapo’ Casarrubias.

LA CIUDAD DE LOS DESAPARECIDOS

A un centenar de kilómetros de Chilpancingo, capital de Guerrero, se encuentra la ciudad de Iguala, foco de atención en México y en el exterior por los brutales ataques perpetrados por policías locales contra decenas de estudiantes de una escuela rural de Magisterio el 26 de septiembre.

En las balaceras, en las que participaron sicarios de Guerreros Unidos, murieron seis personas y desaparecieron otras 43. Días después se hallaron en Iguala varias fosas clandestinas con al menos 28 cadáveres incinerados aún no identificados, entre los que se teme que hayan estudiantes. Hay unos 40 arrestados por este caso, entre ellos 26 policías locales.

PROTESTAS

Los allegados de los estudiantes desaparecidos viven en una angustiosa espera por tener información de los jóvenes, a quienes dan por vivos y en manos de policías locales fugitivos. La Fiscalía General trata de poder anunciar hoy al menos la primera identificación de un cadáver de las fosas.

Llenos de furia, el lunes, cientos de estudiantes irrumpieron en la sede de gobierno de Guerrero, en Chilpacingo, rompieron cristales y prendieron fuego a parte del complejo. Tras el ataque, los manifestantes huyeron del edificio y ahora una cincuentena de policías regionales resguardan su entrada de cristal, que quedó completamente destruida.

Los jóvenes pedían a gritos la dimisión del gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, y amenazaron con seguir con sus fuertes protestas si no hay novedades sobre el paradero de los estudiantes.

El incendio se dio después de que unos 500 maestros de Guerrero que se manifestaban frente al Parlamento regional se enfrentaron con piedras, palos y tubos metálicos contra unos 150 policías antimotines, que los repelieron con extintores de fuego. El choque dejó al menos cinco maestros y dos policías con lesiones leves, constató la AFP .