24 de Feb de 2020

América

Primer paciente de ébola en Nueva York, un "héroe" por su labor humanitaria

Este médico de 33 años ha cumplido diversas funciones en varios países de África y se infectó con el virus

Primer paciente de ébola en Nueva York, un
Bellevue Hospital Center donde fue ingresado el trabajador sanitario con ébola.

Calificado como un "héroe" por las autoridades y como un hombre amable y trabajador por sus vecinos, Craig Spencer se ha convertido en la primera víctima con un diagnóstico de ébola en el estado de Nueva York.

Este médico de 33 años ha cumplido diversas funciones en varios países de África y se infectó con el virus cuando trabajó con enfermos de ébola en las últimas semanas en Guinea Conakry, uno de los tres países que se han visto afectados por la epidemia.  "Este un héroe", afirmó hoy en declaraciones a la televisión el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, refiriéndose al médico, que está internado desde el jueves en el hospital Bellevue, en la isla de Manhattan.

Los datos que han surgido en las últimas horas sobre Spencer reflejan una dedicación que justifica el calificativo que le dedica Cuomo, también usado por otras autoridades desde que el jueves confirmaron que Craig está infectado con el virus del ébola.

Originario de la ciudad de Detroit y residente en el barrio neoyorquino de Harlem, trabaja en el Presbyterian Hospital que depende de la Universidad de Columbia, en Nueva York, aunque no ha ido allí desde que regresó de Guinea Conakry.

Se graduó en medicina en Detroit pero obtuvo un máster en salud pública en la Universidad de Columbia, en Nueva York.

Como indica su perfil profesional en la red de LinkedIn, también completó estudios de medicina de emergencia en el hospital donde trabaja. Habla español, francés y chino.

Este último idioma lo aprendió en la universidad china de Henan, donde conoció a su prometida, Morgan Dixon, con la que planea casarse en la ciudad de Detroit. Spencer ha trabajado previamente en proyectos médicos en Ruanda, Burundi y en República Democrática del Congo.

A mediados del mes pasado anunció en su página de Facebook que ahora le tocaría ir a Guinea Conakry para tratar a enfermos de ébola en ese país. "Por favor, respalden a las organizaciones que están enviando personal de apoyo a África Occidental, y ayuden a combatir uno de los peores desastres humanitarios y de salud pública en la historia reciente", dijo Spencer en su página de Facebook antes de ese viaje.

Allí, el médico residente en Nueva York estuvo trabajando en el distrito de Gueckedou para la organización humanitaria Médicos sin Fronteras (MSF), según confirmaron fuentes de esa región al diario The New York Times. "Es extraordinario el riesgo que ha tomado", afirmó Cuomo al ensalzar la imagen del responsable de que el ébola llegara a Nueva York.

Sus vecinos aseguran que se le ve poco en el edificio en el que vive porque "trabaja todo el tiempo".

También lo describen como amable y algunos de ellos ha recordado que solía ayudarles a llevar los paquetes hasta su casa. Salió de Guinea Conakry el 14 de octubre y, después de una escala en Bruselas, su avión aterrizó en el aeropuerto JFK, en Nueva York, el pasado 17 de octubre.

Hasta entonces, Spencer no tenía ningún síntoma de la enfermedad. Aun así, como destacaron las autoridades sanitarias el jueves, se tomaba la temperatura dos veces al día. Spencer compartía el apartamento con su prometida y también se juntó con varios amigos desde que llegó a Nueva York.

Comió en un restaurante, viajó en metro hasta el miércoles pasado y visitó un jardín de Manhattan instalado sobre unas viejas vías de ferrocarril.

Una partida de bolos y una carrera de cerca de cinco kilómetros completan las actividades normales que desarrolló Spencer hasta que el jueves, al sentirse cansado, se tomó la temperatura y comenzó al alarma.

Avisó a MSF, que a su vez alertó a las autoridades, y horas después Spencer fue internado en el hospital, aislado, para comenzar a recibir el tratamiento, poniendo a prueba los preparativos que vienen haciendo desde hace varias semanas los equipos médicos de Nueva York.

Su prometida y los amigos con los que estuvo en los últimos días también están bajo vigilancia, aunque todavía no han desarrollado síntomas de ébola y por eso no se les ha hecho las pruebas para saber si se han visto infectados.

Aunque el nombre del paciente no ha sido utilizado públicamente, la identidad fue filtrada por fuentes oficiales desde poco después de que se conocieran las sospechas de que tenía ébola.

El hospital para el que trabaja describió así a su empleado: es un "médico comprometido y responsable", un profesional dedicado a tareas humanitarias "que viajó a un área con una crisis médica para ayudar a poblaciones marginadas desesperadas".