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25 de Nov de 2020

América

Manifestantes incendian la puerta del Palacio Nacional

Los activistas exigían la vuelta con vida de los estudiantes, pues dicen que no hay pruebas fehacientes que confirmen el asesinato.

Manifestantes incendian la puerta del Palacio Nacional
Los manifestantes quemaban las puertas de acceso a la sede del gobierno mexicano.

Unos veinte manifestantes encapuchados derribaron el sábado por la noche las vallas de seguridad de los alrededores del Palacio Nacional, sede del Ejecutivo mexicano, y prendieron fuego a la puerta principal del histórico edificio, según constató Efe .

Los disturbios se registraron al finalizar una multitudinaria marcha que había partido desde las instalaciones de la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía) hasta el Zócalo de la capital mexicana para exigir el retorno con vida de los 43 alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, en el sureño estado de Guerrero.

‘Vivos se los llevaron, vivos los queremos’, repitieron durante el recorrido, en el que también pidieron justicia y no más muertes ni desaparecidos en un país donde se cuentan por miles.

Al final del recorrido, miles de manifestantes se tiraron al suelo de la gran plaza central de la capital mexicana, simulando haber sido asesinados, y fueron leídos uno a uno los nombres de jóvenes desaparecidos a manos de policías y criminales el 26 de septiembre pasado en Iguala (Guerrero).

Una vez que los organizadores invitaron a todos a retirarse, un grupo se dirigió al Palacio Nacional, tiró las vallas de seguridad e intentó derribar la puerta principal con las estructuras metálicas. A continuación lanzaron todo tipo de objetos, incluidas bombas caseras, si bien el fuego fue apagado por un sistema automático contra incendios del edificio, construido entre 1522 y 1526.

Un grupo antidisturbios de la Policía Federal y agentes del Estado Mayor Presidencial respondieron a estas acciones y dispersaron a los encapuchados.

Todo esto ocurrió un día después de que la fiscalía informara que los jóvenes fueron asesinados y quemados, hasta que solo quedaron cenizas, por miembros del cártel Guerreros Unidos, según el testimonio de tres de los 74 detenidos en este caso.

No obstante, ni sus compañeros, ni los familiares de los jóvenes, ni gran parte de la sociedad mexicana acaba de creerse esta explicación al caso y exigen pruebas, entre ellas la identificación de los restos óseos, dientes y cenizas hallados en una de las ocho bolsas lanzadas a un río por los criminales para eliminar todo rastro de ellos. ‘Seguimos en la insistencia de que si no hay pruebas fehacientes, de verdad no podemos creerles’, dijo a Efe Felipe de la Cruz, representante de los familiares.

PEÑA NIETO, ENTRE ASIA Y OCEANÍA

Mientras, el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, viajó ayer a China para asistir los días 10 y 11 de noviembre a la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC). Posteriormente, partirá a Brisbane (Australia) para asistir a la del G20, los días 15 y 16 de este mes, dejando a un país indignado.

Peña Nieto sufre la peor crisis desde que asumió la presidencia en 2012 pero ha preferido no suspender su viaje a China y Australia, que lo mantendrá seis días fuera del país.