Temas Especiales

22 de Oct de 2020

América

EEUU-Cuba: creando el contexto correcto

Lo importante del encuentro fue que fueron puestos sobre la mesa con absoluta transparencia y en pie de igualdad

Las rondas de negociaciones entre Estados Unidos y Cuba para el restablecimiento de relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas en ambos países se cumplen conforme a las expectativas previstas de trabajar en la creación del contexto adecuado para el éxito de esos dos procesos paralelos. No hubo sorpresas en el encuentro presidido por Josefina Vidal, directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, y Roberta S. Jacobson, secretaria asistente para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, quienes coincidieron en calificar de profesional, respetuoso y constructivo el diálogo. Lo importante del encuentro fue que fueron puestos sobre la mesa con absoluta transparencia y en pie de igualdad, aquellos temas iniciales sin cuya solución sería muy difícil avanzar hacia los objetivos de las negociaciones. Se trata, por ejemplo, de una decisión que debe tomar el gobierno de Estados Unidos para excluir a Cuba de una arbitraria lista de presuntos ‘Estados patrocinadores del terrorismo internacional’ jamás aceptada por La Habana y criticada incluso en diversos sectores estadounidenses debido a su evidente motivación política, en especial por estar enfilada a un país que ha sido reiteradamente víctima de ese flagelo. Mantener a Cuba en ella sería muy incongruente con la admisión del presidente Barack Obama de que Estados Unidos lleva medio siglo aplicando una política equivocada y fracasada contra la mayor de Las Antillas, y un retraso en el proceso que ninguna de las partes desea. Si bien en esta segunda edición la parte estadounidense no se pronunció de forma categórica acerca del tema, sí dejó en el ánimo de todos que se trata de un asunto serio merecedor de una debida atención, lo cual hace prevalecer la esperanza de que una solución favorable al punto de vista cubano podría llegar antes de que se logre el restablecimiento de las relaciones y la apertura de las respectivas embajadas. La subsecretaria Jacobson, por ejemplo, dejó sentado que para ellos el asunto de la lista y el restablecimiento de relaciones son temas separados, pero no cuestionó la posición de Cuba de otorgarle prioridad, al tiempo que admitió la importancia que da el Departamento de Estado a terminar la revisión del caso aún en curso, e incluso asegurar que desde el principio han pensado que tenían que hacerlo tan pronto como fuera posible. Tal juicio guarda indudable relación con su ulterior afirmación en rueda de prensa de que es posible lograr antes de la Cumbre de las Américas en Panamá el 10 y 11 de abril, la apertura de las embajadas en Washington y La Habana, aun cuando acepta que queda mucho por hacer . Muy ligado al tema de la lista –y es otra razón para que Cuba exija su exclusión- está la prestación de servicios financieros a la Sección de Intereses de la isla en Washington. Precisamente, si durante más de un año ha carecido de un banco para realizar sus operaciones se debe, además del bloqueo, a su inclusión como país que auspicia el terrorismo internacional. Sin lugar a dudas se han abierto un poco más las compuertas, sin que ello signifique que ya haya un canal para que la Cumbre de las Américas de Panamá reciba a dos mandatarios cuyos gobiernos protagonizan desde el 17 de diciembre de 2014 un proceso histórico de pertinencia regional y mundial.

ANALISTA