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28 de Jun de 2022

América

Escándalos frenan plan de ayuda de EE.UU.

Luego de que una avalancha de menores centroamericanos ingresara ilegalmente a Estados Unidos el año pasado

En momentos en que la Casa Blanca y sus socios centroamericanos intentan convencer a un reacio Congreso estadounidense de aprobar un plan de desarrollo regional los escándalos de corrupción en Honduras y Guatemala complican las posibilidades de que la iniciativa vea la luz.

Luego de que una avalancha de menores centroamericanos ingresara ilegalmente a Estados Unidos el año pasado, los gobiernos de Guatemala, Honduras y El Salvador concatenaron un proyecto junto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para cortar el ciclo de violencia y falta de oportunidades que impulsa las emigraciones.

La llamada "Alianza para la Prosperidad" obtuvo la bendición del presidente Barack Obama, quien pidió al Congreso aprobar mil millones de dólares de ayuda, subrayando que mejor educación y empleo en esos países haría más por frenar las migraciones que los muros o la patrulla fronteriza.

Pero esos esfuerzos ahora se topan con dos investigaciones por corrupción que tienen en el centro a los presidentes de Guatemala, Otto Pérez, y de Honduras, Juan Orlando Hernández.

Para Eugenio Sosa, profesor de Sociología de la Universidad Nacional de Honduras, ‘hay una incapacidad para garantizar la transparencia en el manejo de los recursos'.

Esa situación ‘le da munición a las personas que no quieren gastar dinero en esos países más que en lo militar', dijo a la AFP Demetrios Papademetriou, experto para Centroamérica del Migration Policy Institute.

No obstante, incluso sin los escándalos recientes, la Casa Blanca ya enfrentaba resistencia al plan en el Congreso estadounidense, tanto de los opositores republicanos como de los demócratas.

‘Hemos gastado miles de millones de dólares allá durante décadas y hemos visto las condiciones empeorar en Honduras, Guatemala y El Salvador', dijo en febrero Patrick Leahy, líder de los demócratas en la Comisión de Adjudicaciones del Senado en una audiencia con el secretario de Estado, John Kerry.