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16 de Jan de 2021

América

Relaciones diplomáticas con embargo y Guantánamo

Mientras la prensa estadounidense hablaba de ‘normalización de las relaciones', en La Habana el tema se trató de forma más reservada.

Estados Unidos y Cuba anunciaron, simultáneamente, la reapertura de las relaciones diplomáticas entre ambos países el 20 de julio próximo. Pero el anuncio ha producido mucho ruido y pocas nueces.

Mientras en Washington el presidente Barack Obama se mostraba altamente complacido y la prensa estadounidense hablaba de ‘normalización de las relaciones', en La Habana el tema se trató de forma más reservada.

Aunque el Gobierno cubano le otorgaba la importancia histórica que le correspondía (la televisión cubana transmitió en vivo el anuncio de Obama en Washington), en cambio en La Habana no lo hizo el presidente Raúl Castro, sino mediante un comunicado oficial de la Cancillería, que entre otros temas, destacaba que ‘No podrá haber normales relaciones entre Cuba y Estados Unidos mientras se mantenga el bloqueo', precisaba el mensaje oficial.

Además, el gobierno de Castro anunció que será el canciller cubano Bruno Rodríguez quien asistirá a la instalación de la embajada de Cuba en Washington. Tras 54 años de haber roto relaciones diplomáticas, la embajada de EE.UU. en La Habana, y la de Cuba en Washington volverán a abrirse.

Pero este significativo evento es sólo un paso formal que tiene por delante un largo camino lleno de dificultades sobre las que no se ha logrado un consenso. Ya los republicanos, que dominan ambas cámaras en el Congreso de los EE.UU., anunciaron que se opondrán al establecimiento de las relaciones diplomáticas.

Dos elementos clave están en sus manos: ratificar el nombramiento del embajador en Cuba y levantar las leyes contra el embargo. Esta última es la más difícil. Desde 1960, EE.UU. ha venido aplicando numerosas leyes contra Cuba. La ley Torricelli (gobierno de George Bush padre, 1992) , de carácter profundamente extraterritorial, además de ampliar un bloqueo absoluto comercial y financiero contra el régimen cubano, aislaba los vínculos de la isla con todos los países.

Otro elemento clave es la base militar de Guantánamo. Cerrar la cárcel fue una promesa electoral del presidente Obama que no pudo cumplir debido a la resistencia republicana. Las relaciones diplomáticas deberán facilitar que se acabe con el castigo más prolongado de la historia internacional contra todo un pueblo. Contra el bloqueo votan 188 países en la ONU, mientras que a favor solamente dos votos: EE.UU. e Israel.