22 de Feb de 2020

América

Hillary Clinton defiende un vasto plan para derrotar al yihadismo

La precandidata demócrata defendió el programa en un discurso que leyó en la sede en Nueva York del Consejo de Relaciones Exteriores

Hillary Clinton defiende un vasto plan para derrotar al yihadismo
Hillary Clinton.

La precandidata presidencial Hillary Clinton propuso hoy un vasto plan para luchar contra el yihadismo, que incluye un papel militar más intenso de EE.UU. y de sus aliados, aunque no con un despliegue de tropas de combate estadounidenses.

"Como el presidente (Barack) Obama, no creo que debamos tener otra vez 100.000 soldados estadounidenses de combate en Oriente Medio. No es para nada una decisión inteligente", afirmó Clinton al presentar el plan en Nueva York.

La precandidata demócrata defendió el programa en un discurso que leyó en la sede en Nueva York del Consejo de Relaciones Exteriores. Aunque su plan busca "derrotar y destruir al Estado Islámico (EI)", también llamó la atención para "no olvidar a Al Qaeda". En su mensaje y en un diálogo posterior con la audiencia, Clinton defendió la idea de que Estados Unidos tenga un papel más activo en liderar los esfuerzos para combatir al EI y otros grupos extremistas que están presentes en Siria e Irak, entre otros países.

"El mundo entero tiene que ser parte de esta lucha, pero Estados Unidos tiene que liderarla", insistió la ex secretaria de Estado. Las operaciones que desde hace un año realiza una coalición internacional liderada por Estados Unidos deben entrar a una "nueva fase" para que haya una campaña aérea "más efectiva", con un mayor número de aviones y ataques y una ampliación de los objetivos.

Pero rechazó que Estados Unidos se tenga que ver forzado a desplegar tropas de combate en Siria o Irak, porque, añadió, lo que Washington aprendió "en quince años de guerra en Irak y Afganistán" es que cada país debe proteger su propio territorio. Aun así, se mostró partidaria de prestar asesoramiento y entrenamiento al ejército regular de Irak y convencer a la minoría suní iraquí para que se sume a esos esfuerzos.

En cuanto a Siria, la exsecretaria de Estado dijo que es preciso trabajar tanto en una solución política como en el combate contra el EI en ese país, y recordó que el presidente sirio, Bachar al Asad, "ha matado a muchos más sirios que los terroristas". Para apoyar la lucha de los sirios contra el EI, Estados Unidos "debería desplegar inmediatamente la fuerza de operaciones especiales que el presidente Obama ya ha autorizado, y estar preparados para despegar más".

También propuso crear zonas de prohibición de vuelos para que Al Asad "pare la matanza de civiles y de fuerzas de la oposición". Clinton dijo que su propuesta tiene tres ejes: derrotar al EI en Siria, Irak y el resto de Oriente Medio; desmantelar la infraestructura de ese grupo y su red de propaganda y, finalmente, reforzar las defensas de EE.UU. y de sus aliados.

Propuso sumar a esos esfuerzos a países clave en la zona como Arabia Saudí y Turquía, y conseguir la colaboración de Rusia, el principal aliado que tiene el régimen de Al Asad y que hace varios meses está realizando ataques aéreos en Siria.

"No hay una alternativa a una transición política que permita a los sirios terminar con el gobierno de Al Asad", insistió. Además expresó la necesidad de reforzar la cooperación internacional en materia de inteligencia, para compartir datos sobre el movimiento y el reclutamiento de extremistas por todo el mundo, y a fin de cortar también sus redes de financiación.

"De una vez por todas, los saudíes, qataríes y otros necesitan exigir a su ciudadanos que financien directamente a organizaciones extremistas, así como escuelas y mezquitas alrededor del mundo que han preparado a demasiados jóvenes en el camino hacia la radicalización", afirmó.

Es una guerra en el campo de batalla, pero también en las redes sociales, que exige la colaboración de empresas privadas para cortar las cuentas que se usan "para planificar, provocar o celebrar la violencia".

Pero también dejó claro que el enemigo es el extremismo, no el Islam, y en ese sentido rechazó los llamamientos de dirigentes republicanos que han pedido que se prohíba la entrada de refugiados sirios, o sólo los cristianos.

"Rechazar a huérfanos, aplicar una prueba religiosa, discriminar a los musulmanes, cerrarles la puerta a cada uno de los refugiados sirios... nosotros no somos eso. Somos mejor que eso", insistió. "Muchos de estos refugiados están escapando de los mismos terroristas que nos amenazan a nosotros", recalcó.