26 de Feb de 2020

América

Rousseff queda en manos del Senado

El proceso de ‘impeachment' con miras a la destitución de la presidenta, Dilma Rousseff, fue aprobado en el Congreso y ahora pasará a la Cámara alta (Senado)

Rousseff queda en manos del Senado
Diputados opositores celebran que la presidenta Rousseff será sometida a juicio.

La Cámara de Diputados de Brasil aprobó un juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, en la votación de este domingo.

‘Los golpistas vencieron aquí en la Cámara', pero ‘esta derrota provisoria no significa que terminó la guerra', dijo a periodistas el diputado oficialista, José Guimaraes, mientras los partidarios de la destitución de la presidenta brasileña celebraban los resultados.

Los parlamentarios, opositores en su mayoría, dejaron al borde del precipicio a la mandataria del Partido de los Trabajadores.

Los promotores del ‘impeachment' conquistaron más de los dos tercios necesarios para para dar paso al proceso contra la mandataria.

EN MANOS DE LA OPOSICIÓN

Una comisión de 65 legisladores recomendó el lunes 11 de abril el juicio político de la mandataria, por presunta adulteración de las cuentas públicas.

Rousseff niega haber cometido un ‘crimen de responsabilidad' y denuncia una tentativa de ‘golpe de Estado'.

En este proceso está en juego la jefatura de Estado de la mayor economía latinoamericana, sumida en una crisis vertiginosa que tiene una feroz recesión como telón de fondo.

EN EL SENADO

Si los diputados aprueban una moción de impeachment, ésta pasa al Senado, de 81 miembros, que tendrá la última palabra sobre la apertura de un juicio político contra la presidenta.

FERNANDO COELHO
DIPUTADO DEL PARTIDO SOCIALISTA BRASILEÑO

‘Fuimos solidarios en los momentos difíciles de este Gobierno y alertamos cuando la política económica del país anunciaba el desastre que vemos hoy'

La Cámara alta formaría una comisión de 21 miembros, que dará su opinión sobre la admisibilidad del proceso.

Este trámite podría ser más rápido que en diputados y seguiría parámetros similares a ese cuerpo en cuanto a quórum y mayorías.

Para que un dictamen de destitución sea aprobado en el plenario del Senado y se instaure el proceso, necesita una mayoría simple sobre el número de los presentes, una vez conseguido un quórum de 42 senadores. De no lograr ese respaldo, el proceso se archiva.

Analistas consideran improbable que, llegado el caso, el Senado rechace un dictamen que ya tuvo el visto bueno de la Cámara de Diputados y de una comisión propia en la que están representados todos los partidos de la Cámara alta.

JUICIO FINAL

Si el Senado valida la apertura de un juicio de destitución, Rousseff sería apartada de manera provisoria de sus funciones durante un máximo de 180 días, para dar lugar al proceso propiamente dicho.

Sería reemplazada por su vicepresidente, Michel Temer, del partido centrista PMDB.

La sesión final del juicio tendría lugar en el plenario del Senado, bajo la dirección del presidente del Supremo Tribunal Federal (STF).

Son necesarios dos tercios de los votos del Senado (54 de un total de 81), para destituir definitivamente a la mandataria, cualquiera sea el número de los presentes.

De lo contrario, ésta reasumiría inmediatamente sus funciones. En esta sesión única, el presidente del Senado puede votar porque no la dirige.