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25 de Nov de 2020

América

Refugiados reciben apoyo mundial, pero no compromisos

La primera Cumbre de refugiados y emigrantes de las Naciones Unidas se celebró con el respaldo general de los líderes de todo el mundo

Refugiados reciben apoyo mundial, pero no compromisos
El secretario general Ban Ki-moon, durante su discurso en la primera cumbre de la ONU sobre refugiados

Los líderes mundiales, reunidos en Naciones Unidas, prometieron más apoyo para los refugiados y emigrantes, pero evitaron suscribir por ahora compromisos concretos.

HOJA DE RUTA

Panamá respalda declaración ONU

El Gobierno de Panamá anunció su respaldo a la declaración aprobada en "consenso" por 193 países sobre refugiados y migrantes, porque "hace una reflexión compleja y profunda" y "establece una hoja de ruta para contrarrestar" las migraciones irregulares.

En la declaración, de 22 páginas, los jefes de Estado y de Gobierno prometen que protegerán "totalmente" los derechos humanos "de todos los refugiados y migrantes, sin importar su estatus" y que respetarán las normas internacionales vigentes en ese ámbito.

"En vez de una migración segura y ordenada, durante los últimos meses hemos visto cómo se han incrementado los flujos migratorios irregulares, incluyendo mujeres embarazadas y niños que arriesgan e inclusive pierden sus vidas al cruzar por trochas, ríos y territorios selváticos de difícil acceso", indicó en un comunicado el presidente panameño, Juan Carlos Varela.

Panamá aplica una estrategia de "flujos controlados" con la cual ha brindado en 2016 atención humanitaria a unos 9.000 Emigrantes irregulares, la mayoría haitianos, africanos y cubanos.

Con más personas desplazadas alrededor del mundo que en ningún momento desde la Segunda Guerra Mundial, la ONU celebró la primera cumbre de su historia dedicada a la situación de estas personas en un intento por reforzar la respuesta a la crisis y hacerla más justa.

Para Naciones Unidas el resultado del encuentro es esperanzador, pero muchas organizaciones no gubernamentales se declaran decepcionadas por la falta de ambición y de medidas concretas en el documento adoptado por los líderes.

La llamada Declaración de Nueva York, que no tiene carácter vinculante, reitera muchos de los compromisos internacionales ya existentes, promete apoyo a los países más afectados por la llegada de refugiados y apuesta por abordar las "raíces" de los desplazamientos masivos de población.

Sin embargo, las acciones más específicas se dejan para sendos pactos sobre refugiados y migrantes que se prevé aprobar en 2018.

En el texto de hoy se sientan algunas de las bases para la negociación de esos acuerdos, incluida la necesidad de respetar el principio de "responsabilidad compartida" en este ámbito.

En el tintero se quedaron algunas de las propuestas iniciales, incluida la de reasentar cada año a un 10 por ciento de los refugiados o un compromiso explícito para no detener a menores de edad.

"Hemos esperado dos años para esta cumbre. Los líderes mundiales deberían anunciar pasos claros y concretos para acabar con la crisis de los refugiados", dijo sobre la reunión el secretario general de Amnistía Internacional, Salil Shetty.

Mientras, los principales responsables de Naciones Unidas, aunque reconocieron que se podría haber ido más allá, defendieron la importancia de la Declaración y recordaron la dificultad de poner de acuerdo a 193 países con posturas que no siempre se parecen. Esas diferencias nacionales se hicieron evidentes en los discursos ofrecidos hoy por los jefes de Estado y de Gobierno .

La Unión Europea, por ejemplo, centró buena parte de su intervención en defender la necesidad de reforzar sus fronteras externas y "restaurar el orden".

LAS CIFRAS DE LOS DESPLAZADOS

En el marco de la Asamblea de la ONU, se celebró en Nueva York una cumbre sobre emigración y refugiados

Algo más de 65 millones de personas en todo el mundo han sido desplazadas forzosamente .

Hasta 21 millones están actualmente refugiadas uera de de sus países de origen.

Solo Turquía acoge a 2,5 millones y una cuarta parte de la población de Líbano son refugiados.

"No habrá una repetición del año 2015, con más de 1,5 millones de emigrantes irregulares", garantizó el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Con un enfoque casi opuesto, el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, defendió que la prioridad debe ser proteger a los emigrantes y recordó que "la historia demuestra que no hay barreras que detengan el movimiento de las personas". "No las hay naturales ni tampoco artificiales. Para cada río ha habido siempre un puente, para cada obstáculo ha habido siempre un camino", señaló Peña Nieto.

Mientras, los países que acogen a los mayores números de refugiados demandaron soluciones al resto de la comunidad internacional, dejando claro que se necesita más cooperación.

"Los esfuerzos unilaterales no son suficientes para enfrentarse con este problema", afirmó el ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlüt Cavusoglu, cuyo país es, con 2,5 millones, el que más refugiados acoge a día de hoy.