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25 de May de 2020

América

Pueblo cubano llora la muerte de Fidel Castro

Una crónica en las calles de  La Habana al conocer la desaparición física de líder la Revolución Cubana

Como el anuncio de la partida física del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, dado a conocer en la noche del viernes, así llegó, súbito, el amanecer y la mayoría de los habitantes de la isla despertaron con la noticia de la muerte de uno de los hombres más grandes del siglo XX.

No fue un día común, el ajetreo peculiar y bullicioso que caracteriza el inicio del fin de semana fue callado, la mayoría de los transeúntes caminaban cabizbajos, como quien guarda el luto por dentro ante la pérdida de alguien muy especial.

En medio del silencio, se escuchó un grito que paralizaba el tráfico, un cubano le preguntó desde su balcón al vecino de enfrente si ya conocía lo sucedido y el diálogo, breve pero aleccionador, conmovió a todos los que lo presenciaron. -"Oye, ¿te enteraste? Murió Fidel", cuestionó el hombre de mediana edad. - "Sí, hoy toca llorar, pero de lo que único que estoy seguro es que aquí no se rinde nadie y menos ahora", sentenció el otro señor con voz firme.

Entonces bastó con mirar a los lados y ver cómo algunas personas se secaban, tímidos, los ojos, otros reafirmaban con la cabeza la frase anterior, mientras que, desde abajo, una joven exclamó: "¡Viva Cuba, viva por siempre Fidel!".

Todos los allí presentes respaldaron los vítores, son pasajes espontáneos que se vivieron en la capital cubana y que es probable se repliquen en el resto de la isla. Sin mediar convocatoria, los habitantes de esta nación caribeña se unieron y confirmaron con sus acciones y sus palabras, la idea de que el líder caribeño caló bien hondo de su pueblo.

En las casas y edificios de algunos lugares de La Habana sus propietarios comenzaron a colgar imágenes de Fidel, afiches, pancartas con sus frases más célebres y banderas cubanas, símbolos de una nación que hoy, durante los próximos 9 días y por muchas décadas más, estará de luto.

"Fidel nos enseñó a ser patriotas, un principio que hoy tiene una connotación mayor. Nos enseñó también a querer a nuestro pequeño país y a creer que la fábula de David y Goliat no es un mito porque nosotros desde hace 58 años la hemos convertido en realidad", señaló a Xinhua, Humberto García, residente de la capital cubana.

El habanero lamentó la muerte de Fidel Castro e insistió en que el mejor homenaje es continuar defendiendo su obra humanista e impulsar los cambios que se prevé realizar en la isla para hacer más "próspero y eficiente" el modelo socialista cubano.

"Se siente un gran vacío porque a pesar de que desde hace 10 años no fungía como presidente, Fidel nunca nos abandonó. Con sus escritos, reflexiones y apariciones públicas nos transmitía tanta confianza, seguridad en el futuro e incluso mostraba el camino (...)", destacó, conmovida, la universitaria Lisandra Vázquez.

La estudiante caribeña relató a Xinhua que el fallecido líder constituye uno de los referentes más connotados para las recientes y nuevas generaciones de cubanos, latinoamericanos y seres humanos en general que comulguen con sus ideas de justicia social para todos.

"Fidel alcanzó una dimensión casi irrepetible. Pienso que no han sido agotadas todas las fuentes de conocimiento y preparación que nos dio Fidel porque él es símbolo de vida. Siempre defendió el derecho que cada país y persona tiene de vivir dignamente. Nunca dejó de trabajar por el bien de la humanidad", subrayó por su parte el jubilado Luis Luna.

El ex trabajador consideró acertada la decisión que fue hecha pública esta mañana de trasladar las cenizas del icónico dirigente revolucionario a Santiago de Cuba, en el oriente y depositarlos en el cementerio de Santa Ifigenia, junto a los restos del prócer independentista, José Martí.

"Eso guarda un significado para todos nosotros y es la garantía de que la lucha continúa. Coincidencia histórica, Fidel murió el mismo día (25 de noviembre) que hace 60 años zarpó de México el yate Granma donde vino con otros 80 para iniciar la lucha por la emancipación de Cuba. Los grandes se van como vinieron, invencibles", dijo Luna.

En tanto Zunilda Chacón, otra jubilada habanera, narró cómo despertó con la noticia y mientras las lágrimas corrían por su rostro, afirmó que "nuestro Comandante en Jefe siempre va a estar vivo en mi corazón y en el de los más de 11 millones de cubanos porque él no ha muerto, sigue siendo el gran líder de nuestra revolución".

"Cuba entera lo llora hoy y lo hará por mucho tiempo. Pienso que el mundo ha perdido uno de los hombres más grandes de la historia", apuntó anegado en llanto Angel Herrero, un anciano que entre lágrimas recordó los momentos más trascendentales de la Revolución Cubana.

Recordó la lucha guerrillera en la Sierra Maestra (oriente); el triunfo del 1 de enero de 1959; la campaña de alfabetización que libró de la ignorancia en un año a miles de personas; la Reforma Agraria que otorgó los títulos de propiedad a miles de campesinos.