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01 de Dec de 2020

América

Guerrilleras de las FARC, ser madres en tiempos de paz

La maternidad no era un opción fácil para las guerrilleras de las FARC, la realidad concreta de mantenerse vivas en el combate

Guerrilleras de las FARC, ser madres en tiempos de paz
Las guerrilleras tendrán el derecho a tener a sus hijos en las zonas de desarme, serán los primeros ‘hijos de la paz'.

Un grupo de 148 hijos de guerrilleras de las FARC, 68 de ellos ya nacidos y 80 en gestación, constituyen la primera generación de los ‘niños de la paz' y suponen un cambio radical en el proyecto de vida de estas mujeres antes privadas del derecho a la maternidad.

Dentro de las FARC, la guerrilla más antigua y numerosa de América, con casi siete mil integrantes ahora concentrados en 26 puntos del país para dejar las armas, era un riesgo pensar en la maternidad, pero esa realidad empezó a cambiar con la firma del acuerdo de paz.

FIN DE LA GUERRA

El desarme de las FARC, que se inicia hoy, y las negociaciones con el ELN, segunda guerrilla más grande del país, dan esperanza a una posible terminación de 52 años de conflicto armado

Según el gobierno el 30% del armamento será entregado en marzo, otro 30% en mayo, finalizando en junio con el 40% restante.

Sin embargo, desde que se declaró el cese al fuego bilateral y definitivo, el 29 de agosto de 2016, la cúpula de la guerrilla levantó la prohibición de las mujeres de quedar embarazadas, vigente desde 1992, y con ello se dio paso al ‘baby boom' de las FARC.

‘Desde hace nueve meses los guerrilleros empezaron a plantearse la opción de tener una nueva vida, incluso de formar una familia, porque hasta ese momento su más importante proyecto era no morir en el combate diario', explicó en entrevista con EFE el psicólogo e historiador Juan Pablo Aranguren.

Para Aranguren, profesor de la Universidad de Los Andes, el incremento de embarazos evidencia un ‘cambio de experiencia', toda vez que para muchas resultaba más interesante hacer parte del mundo bélico que de la sociedad civil por la falta de garantías que conllevaba en materia de salud, empleo, vivienda y educación.

Y es que, aunque difícil de entender para el común de la gente, para muchos guerrilleros era mejor opción empuñar un arma que alguna de las pocas opciones laborales disponibles para las personas de bajos recursos económicos en el país.

Estas combatientes ‘encontraron en las FARC la posibilidad de hacer parte de un colectivo, de tener respaldo frente a sus acciones y decisiones, y de sentirse cuidadas. Además, a diferencia de lo que ocurre en otros ámbitos, las mujeres llegaron a tener voz de mando en la guerrilla', explicó Aranguren.

A cambio, entendieron que ser mujer en un grupo armado ilegal significaba renunciar, aplazar o sacrificar aspectos de su universo femenino, como la maternidad.

Por ello, ahora que Colombia se enfrenta al posconflicto, expertos consideran que será fundamental ofrecerle a las desmovilizadas, sus parejas e hijos garantías básicas para la reinserción y analizar qué hizo posible que la guerra sedujera a estas jóvenes para evitar que la historia se repita.

Al respecto, el defensor del Pueblo, Carlos Negret, pidió recientemente al Gobierno ‘garantizar la atención de estos embarazos'. En ese sentido sugirió que el Hospital Militar, en Bogotá, que durante décadas atendió a soldados heridos en combate, ‘reoriente sus esfuerzos a la construcción de la paz' y se encargue de prestar servicios médicos a las gestantes y a los recién nacidos.

Ante la ‘avalancha' de bebés, el delegado del Gobierno en el Mecanismo de Monitoreo y Verificación (MMV) del alto el fuego, contraalmirante Orlando Romero, aseveró que se crearan ‘zonas' donde se determinara que puede hacerse para ayudarlas.

COOPERACIÓN

Libros y bibliotecas en el post conflicto

-En medio de las nuevas condiciones y algunos atrasos en el acondicionamiento de las zonas de desarme de los guerrilleros, también hay espacio para la cultura.

-En el marco de la cooperación internacional, veinte bibliotecas móviles procedentes del país galo llegaron a las principales zonas veredales, dando inicio al proceso de dejación de armas y reinserción a la vida civil.

-Cada una consta de cuatro módulos que contienen una planta eléctrica, seis computadoras portátiles, 380 libros físicos, más de 200 digitales, 17 tabletas, 15 audífonos, un televisor y un servidor de wi-fi con todos los contenidos digitales.

-Las bibliotecas las adquirió, por más de dos millones de dólares, el Ministerio de Cultura de Colombia a la ONG francesa Bibliotecas sin Fronteras, organización que las ideó en 2010 durante el terremoto de Haití y luego instaló en otros países como Siria o Irak.

-Romain Berthier, representante de la ONG, dijo a Xinhua que esta versión del programa supone retos particulares por ser la primera vez que se despliegan 20 bibliotecas en un mismo país y por el contexto histórico que supone el posconflicto del país andino, esto incluye la capacitación de bibliotecarios de las comunidades circundantes a la zonas.