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15 de Oct de 2019

América

Recluyen en cárcel de máxima seguridad en Brasil narco que Paraguay extraditó

El traslado fue ordenado tras descubrirse que el narco ocupaba una "celda VIP" con sofás, una cama de matrimonio, televisiones plasma y fax

El narcotraficante brasileño Jarvis Chimenes Pavao, extraditado hoy por Paraguay, fue recluido en una cárcel de máxima seguridad de Brasil para comenzar a cumplir la pena de 17 años de prisión a que fue condenado en el país, informaron fuentes oficiales.

Pavao, extraditado luego de que cumpliera en Paraguay la condena a ocho años que le había sido impuesta en ese país por lavado de dinero y evasión fiscal, ingresó a las 17.00 hora local (19.00 GMT) de este jueves en el Presidio Federal de Mossoró, según informó el Departamento Penitenciario Nacional (Depen) de Brasil.

Este presidio, ubicado en el estado de Río Grande do Norte (nordeste del país), es una de las cuatro unidades penitenciarias federales de máxima seguridad que Brasil destina a los presos de mayor peligrosidad y a los líderes del crimen organizado que tienen que ser totalmente aislados.

La unidad, con capacidad para sólo 208 internos y en donde los presos son sometidos a un régimen disciplinario especial que prácticamente les impide el contacto con el exterior, es la que queda más alejada tanto del estado de Mato Grosso do Sul, donde opera la organización liderada por Pavao, como de Santa Catarina, el estado en donde fue condenado por narcotráfico.

Entre los presos que cumplen su condena en Mossoró destaca el narcotraficante Luiz Fernando da Costa, conocido como "Fernandinho Beira-Mar", que era considerado como el principal capo del país, y que fue condenado a 120 años de cárcel por el homicidio de cuatro reclusos durante un motín carcelario ocurrido en 2002.

Fernandinho Beira-Mar fue detenido por el Ejército de Colombia el 21 de abril de 2001 en un campamento del entonces grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el departamento selvático de Vichada y tres días después fue extraditado a Brasil.

Pavao fue conducido a Mossoró en un avión de la Policía Federal tras haber sido presentado ante un juez federal en Brasilia a su llegada al país tras ser extraditado por Paraguay en un operativo marcado por las fuertes medidas de seguridad.

El extraditado, de 49 años, fue entregado en la mañana de este jueves por representantes de Interpol y de las fuerzas de seguridad paraguayas a agentes de la Policía Federal brasileña que lo esperaban en un hangar militar en el aeropuerto de Asunción.

El narcotraficante, que estaba preso en Paraguay desde 2009, fue solicitado en extradición por el juzgado penal de Balneario Camboriú, ciudad en el sureño estado de Santa Catarina, para cumplir una condena de 17 años y 8 meses por tráfico internacional de drogas, asociación para delinquir y lavado de dinero.

El narcotraficante era considerado como el máximo capo del narcotráfico en Santa Catarina y uno de los mayores abastecedores de la cocaína que ingresa a Brasil procedente de Paraguay, en donde también comandaba una peligrosa organización criminal.

Su extradición a Brasil fue ratificada el miércoles por la jueza paraguaya encargada de hacer efectiva la medida, Lici Sánchez, un día después de que otro juzgado de ese país, a petición de los abogados de Pavao, ordenara suspender el proceso al hacer lugar a un hábeas corpus genérico.

Pavao fue trasladado a finales de julio de 2016 a la Agrupación Especializada de la Policía Nacional, en donde terminó de cumplir su condena, tras un motín en la prisión de Tacumbú, en Asunción y en donde estaba internado.

El traslado fue ordenado tras descubrirse que el narco ocupaba una "celda VIP" con sofás, una cama de matrimonio, televisiones plasma y fax.

Era considerado un poder en la sombra en esa prisión y se sospecha que seguía controlando parte del tráfico de drogas en el corredor fronterizo entre Paraguay y Brasil.