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18 de Oct de 2019

América

Un sargento, primer militar asesinado en Río tras intervención federal

El crimen fue perpetrado por al menos cuatro personas cuando el oficial conducía su vehículo y se desplazaba hacia su trabajo

El Gobierno brasileño decidió usar el ejército para frenar las altas tasas de criminalidad en Río de Janeiro.

Un sargento del Ejército, víctima de un intento de asalto, se convirtió hoy en el primer militar asesinado en Río de Janeiro desde que comenzó la intervención militar en la seguridad del estado, informaron fuentes oficiales.

De acuerdo con la Policía Civil, el sargento 2º del Ejército Bruno Albuquerque Cazuca, de 35 años, fue encontrado por policías militares en la carretera que conduce de Río de Janeiro a Sao Paulo, a la altura de Campo Grande, en la zona oeste de la capital fluminense.

El oficial conducía su vehículo y se desplazaba hacia su trabajo, cuando se encontró con unos bandidos que hacían un asalto colectivo, el militar reaccionó y le dispararon.

Según el Ejército, el crimen fue perpetrado por al menos cuatro personas, que cerraron las calles y comenzaron a asaltar a los conductores.

El crimen del oficial acontece en momentos en que militares de las Fuerzas Armadas iniciaron operativos en diferentes lugares del estado de Río de Janeiro, luego que el presidente de Brasil, Michel Temer, decretara la intervención federal a la seguridad pública estadual, el pasado viernes.

La iniciativa ha sido aprobada por la Cámara de diputados y será sometida hoy a votación en el Senado.

Desde el año pasado el estado ya contaba con presencia del Ejército, cuando el Gobierno brasileño envió un contingente de 10.000 efectivos para reforzar la seguridad en la región, si bien sus acciones, que han sido limitadas, no se tradujeron en un descenso de la violencia.

La intervención federal coinciden con un aumento de la violencia en Río, donde el pasado año se registraron 6.731 muertes violentas, entre las que se cuentan las de más de 100 policías y una decena niños alcanzados por las llamadas "balas perdidas".