Temas Especiales

13 de Jul de 2020

América

Biden VS. Sanders: las críticas a los dos aspirantes a la candidatura demócrata

Las baterías de campaña de ambos candidatos, se preparan para disparar contra lo que consideran los flancos más débiles de sus contrarios

Bernie Sanders y Joe Biden
La carrera por la candidatura demócrata se bate entre Joe Biden (i) y Bernie Sanders (d).EFE

Los resultados del  "supermartes" el pasado 3 de marzo fue la primera gran definición del panorama electoral en Estados Unidos, reduciendo la batalla por la candidatura demócrata de ocho a dos aspirantes: el senador por Vermont Bernie Sanders y Joe Biden, el exvicepresidente durante la era Obama.

Es una disputa que podría profundizar las diferencias entre demócratas: por un lado, el ala más progresista liderada por Sanders; por el otro, los sectores más tradicionales que representa Biden, este último, con el respaldo de la cúpula del partido.

Puesto que los resultados colocan a ambos en el centro del debate y a la espera de disputar primarias en otros 37 estados y regiones de EEUU, las baterías de las dos campañas se preparan para disparar contra lo que consideran los flancos más débiles de sus contrarios.

Biden, el favorito que no termina de despegar

Pese a mantenerse arriba en la mayoría de las encuestas y dar un golpe de autoridad en nueve de 14 estados en las elecciones del "supermartes", aún le queda una cuesta para afianzar su posición como puntero en la carrera demócrata.

Entre las principales señalamientos de los adversarios de Biden está el fuerte vínculo que tiene con los intereses corporativos, muchos de estos importantes donantes de su campaña. De allí que el mismo día que anunció su candidatura, conocidos cabilderos de multinacionales como Comcast, Condunet, American Airlines o Unisys, formaron parte de la primera recaudación de fondos para el aspirante que se presenta como el sucesor del "legado" Obama.

Para sus críticos, especialmente los sectores progresistas, sus donantes "comprometen" a Biden de tal manera que no podrá cumplir las promesas a las bases trabajadoras como la reforma al sistema de salud, cuando compañías de servicios médicos financian su campaña.

Otro de los señalamientos contra Biden apunta a su tratamiento con las mujeres. El exvicepresidente ha enfrentado acusaciones de tocarlas y besarlas sin permiso, una delgada línea con el acoso sexual, aunque por el momento el político no ha sido denunciado judicialmente.

Algunos videos se han vuelto virales en redes sociales por mostrar una cercanía inusitada y comentarios hacia mujeres que podrían ser considerados sexistas. Ante esto, Biden insiste que es "respetuoso" con la mujeres, aunque prometió que tendría más en cuenta el "espacio personal" de la gente.

Sanders, 'outsider' a la izquierda

Independiente en la mayor parte de su carrera política, hace pocos años Sanders formalizó su filiación al partido demócrata para aumentar sus chances dentro del bipartidismo de facto que existe en EEUU.

Su principal carta de presentación, su agenda social en favor de los trabajadores que pretende "controlar la avaricia" de los súperricos en EEUU y el poder corporativo que en su opinión domina la política del país; es al mismo tiempo la principal munición que utilizan sus rivales para tacharlo de "radical" y hasta "comunista". Sanders rechaza los señalamientos asegurando que él propone un "socialismo democrático" más cercano a la socialdemocracia.

Si bien su discurso contra la desigualdad —cuestionando que el 1% controle el 38.6% de la riqueza del país— gana adeptos entre los jóvenes y trabajadores con propuestas como la apuesta por una educación y salud pública similar a los países escandinavos, es  considerado por sus adversarios como "inviable" y "demagógicas".

Otro de los cuestionamientos a Sanders tiene que ver con sus posiciones en política exterior, particularmente en relación al histórico intervencionismo de Washington en los asuntos internos de otros países y su posición de rechazo a guerras como la de Irak (2003).

En ese sentido, la última polémica fueron las declaraciones sobre Cuba en las que admitió que durante el gobierno de Fidel y Raúl Castro hubo avances de aspectos sociales, como los programas de alfabetización.

Con dos propuestas políticas tan distintas, las primarias demócratas prometen ser una batalla campal que augura una feroz guerra política y electoral contra Donald Trump por la Casa Blanca.

El pasado martes, se disputaron cuatro estados más, consolidándose Biden en Michigan, Missouri y alcanzando un empate con Sanders en Washington, quedándose el progresista con Dakota del Norte. Para este mes quedan pendientes comicios en cinco estados, las islas Marianas y Puerto Rico.