28 de Sep de 2021

América

Nuevo presidente pide sacar a Ecuador del caudillismo y la desigualdad

Guillermo Lasso ya es presidente de Ecuador. El mandatario tomó posesión este lunes en una ceremonia a la que asistieron varios líderes mundiales. La canciller Erika Mouynes acudió por Panamá.

Con apenas dos palabras y una firma, el político centroderechista Guillermo Lasso se convirtió este lunes en el nuevo presidente de Ecuador, un país que aspira a cambiar para llevarlo al “encuentro” entre todos sus grupos sociales y que converja hacia una auténtica “igualdad social”.

De 65 años, Lasso llegó al cargo tras vencer en el balotaje del pasado 11 de abril al candidato correísta Andrés Arauz.EFE

En una ceremonia de poco más de dos horas, a la que asistieron cuatro jefes de Estado y los cancilleres de ocho países, Lasso prestó juramento visiblemente emocionado ante la presidenta de la Asamblea Nacional (Parlamento), Guadalupe Llori Abarca, la primera mujer indígena que ocupa ese cargo.

“Sr. Guillermo Lasso Mendoza, ¿jura usted por su honor, ante Dios y la patria, que cumplirá fielmente las funciones otorgadas por la Constitución de la República y la ley, en el desempeño de su cargo como presidente constitucional de la República del Ecuador?”, le preguntó solemnemente, a lo que este se limitó a responder con un: “¡Sí, juro!”.

Dos palabras, la imposición de la banda presidencial y del Gran Collar de la Orden Nacional al Mérito, así como la firma de un decreto asumiendo sus funciones, que lo convertían en el primer presidente de derechas de Ecuador en dos décadas, sustituyendo a un Lenín Moreno que, aupado por el correísmo, pronto se apartó de esa ideología.

Un viraje que le valió al ya exmandatario los abucheos de un grupo de diputados, presumiblemente de su exformación, cuando entró y salió de la Asamblea dentro del meticuloso ritual de toma de posición en el país andino.

“Debemos atrevernos a ser otro país. ¡Atrévamonos ecuatorianos a cambiar!”, instó a sus algo más de 17 millones de compatriotas, a los que consideró “el mejor pueblo al que un presidente puede aspirar”.

Quizás alusión a una reciente anécdota del mandatario saliente sobre la respuesta que dio una vez a un ciudadano que lo increpó anhelando “un mejor presidente” y al que Moreno respondió que a él también le hubiera gustado “un mejor pueblo”.

En su discurso, el político neoliberal dejó un mensaje claro sobre su anhelo de un pueblo que viva en la “igualdad”, incluida la de género, en el que se erradique la pobreza, la desnutrición, las diferencias entre las zonas rurales y urbanas, y tantos otros males que aquejan a la población ecuatoriana.

Y exhortó a todos a preguntarse por qué un país “tan rico” tiene un “pueblo tan pobre”, culpando de esa herencia a gobernantes que incurrieron en el “caudillismo” a lo largo de los años.

“En este gobierno que hoy (ayer) nace, del nuevo siglo de republicanismo (en Ecuador), termina la era de los caudillos... ¡Termina la era de los caudillos!”, proclamó Lasso al asegurar que “gobernará para todos” y para restaurar los valores de la lucha de los patriotas ecuatorianos hace 200 años.

La canciller Erika Mouynes viajó a Ecuador en representación del presidente de la República, Laurentino Cortizo, para la toma de posesión del presidente Lasso.