29 de Nov de 2021

América

Solicitan a EEUU y a Latinoamérica denunciar elecciones de Nicaragua

En un pronunciamiento del Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA), denunció  que la jornada electoral del pasado domingo no tuvo las "garantías democráticas" y se dio sin la presencia de observadores internacionales confiables

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El presidente nicaragüense, Daniel OrtegaArchivo | EFE

Luego que las elecciones electorales de Nicaragua dieran como triunfador al presidente Daniel Ortega, para un quinto mandato consecutivos, varios organismos han solicitado a las instituciones democrática de Estados Unidos (EEUU), Canadá, Europa y los países de Latinoamérica denunciar con “firmeza” el carácter "antidemocrático" de este acto electoral y llamar a desconocer sus resultados.

La declaratoria fue dada por la Fundación Democracia y Desarrollo; Kevin Casas Zamora, secretario general del Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA) y la Fundación Fernando Henrique Cardoso, en el marco del recordatorio a la vigencia de la Carta Democrática que todo el hemisferio aprobó hace dos décadas para dar un cauce de legitimidad a la vigencia de la democracia en la región.

Otras de las peticiones dada por los grupos, se encuentran:

  1. Hacer un llamado a todos los gobiernos de la región para que asuman la gravedad de estos hechos e instruyan a sus Cancilleres en colocar la situación de Nicaragua como tema prioritario en la próxima Asamblea General de la OEA, organizada por Guatemala de modo virtual entre el 10 y el 12 de noviembre, y se adopten allí todas las medidas pertinentes establecidas en el sistema interamericano.
  2. Profundizar el aislamiento internacional del régimen, incluida la suspensión de Nicaragua de la OEA vía la aplicación del artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana.
  3. Exigir la inmediata liberación de todos los presos políticos, la plena vigencia de los derechos humanos, el cese del estado policial, el restablecimiento del orden constitucional y la urgente reapertura de un proceso de negociación para buscar una salida pacífica y electoral a la crisis.
  4. Solicitar a los organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas y de la OEA continuar monitoreando la situación de los derechos humanos en Nicaragua y elaborar informes periódicos para actualizar la evolución de estos.
  5. Apoyar desde la comunidad internacional a los actores políticos nicaragüenses en los esfuerzos que les cabe hacer, para lograr un mínimo de convergencia y unidad de acción frente a un gobierno que ya no oculta su carácter dictatorial.
  6. Suspender todos los programas o negociaciones en el seno de las instituciones financieras internacionales y regionales en tanto las condiciones mínimas de vigencia de la institucionalidad democrática no retornen a Nicaragua. Ello sin alterar los programas de asistencia humanitaria en favor de la población nicaragüense.

“Hace cuatro décadas el pueblo de Nicaragua emprendió un camino de rescate de la democracia tras largos años bajo una dictadura opresiva extrema. Hoy aquellos sueños están sofocados por un mandatario que, instalado en el poder, asumió el mismo camino e impide a su pueblo elegir con plena libertad el devenir de su futuro. Ante ello los pueblos y gobiernos de la América Latina no pueden ser indiferentes”, expresaron las fundaciones y el IDEA.

Elecciones represivas

Lo antes mencionados, según los organismo, se da porque la jornada electoral de este 7 de noviembre en Nicaragua tuvieron lugar “en un contexto de fuerte represión, con todos los espacios de oposición democráticos cerrados, carente de las garantías básicas de integridad electoral y sin la presencia de observadores internacionales confiables. El resultado fue el esperado: la reelección ilegítima de Daniel Ortega para un cuarto mandato consecutivo y su intención de perpetuarse de manera indefinida en el poder. Todo ello junto a la elección rigurosamente controlada de la vicepresidenta, los noventa miembros de la Asamblea Nacional y veinte diputados al Parlamento Centroamericano”.

Señalaron que “las condiciones bajo las cuales se convocó a las urnas determinan la ilegitimidad de estas elecciones, ya que progresivamente se intensificó la ofensiva autoritaria, treinta y nueve líderes de diversos sectores fueron detenidos incluidos siete aspirantes presidenciales de oposición - quienes aún permanecen privados de libertad-, y se canceló la personería jurídica a los tres principales partidos de ese sector”.

 

“A lo anterior debemos sumarle numerosas medidas arbitrarias adoptadas por un Consejo Supremo Electoral que está bajo control absoluto del oficialismo, entre las que destacan: la eliminación del padrón electoral de aproximadamente un millón de electores y la cancelación de más de mil centros de votación”, agregaron.