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17 de May de 2022

América

Sin fondos, la ONU se plantea recortes drásticos en la ayuda a los yemeníes

Esos ocho millones de yemeníes, advirtió, podrían ver reducidas o incluso eliminadas esas raciones por la falta de fondos, aseguró

El subsecretario general para Asuntos Humanitarios y Coordinador de Alivio de Emergencia de la ONU, Martin Griffiths
El subsecretario general para Asuntos Humanitarios y Coordinador de Alivio de Emergencia de la ONU, Martin GriffithsEFE

La ONU advirtió este martes de que si no recibe de forma urgente fondos de los donantes sus operaciones humanitarias en Yemen tendrán que recortarse de forma drástica, lo que supondrá una "sentencia de muerte" para muchas personas que dependen de esa asistencia.

El jefe humanitario de la organización, Martin Griffiths, aseguró ante el Consejo de Seguridad que la falta de dinero es ahora mismo el principal obstáculo en las operaciones de ayuda en Yemen, que se enfrentan a déficits "sin precedentes".

Griffiths recordó que casi dos tercios de los grandes programas de ayuda en Yemen ya han tenido que reducirse o cerrarse y que se han recortado las raciones de alimentos que se entregaban a ocho millones de personas.

Esos ocho millones de yemeníes, advirtió, podrían ver reducidas o incluso eliminadas esas raciones por la falta de fondos, aseguró.

Además, dijo que para marzo la ONU podría verse obligada a cancelar los vuelos humanitarios, que son parte clave de su operación de ayuda, y que hasta tres millones y medio de personas podrían quedarse sin acceso a agua potable.

Griffiths insistió en que si no se consiguen más fondos se estará dando una "sentencia de muerte" para los muchos yemeníes que dependen de esta ayuda internacional.

Por ello, rogó a los donantes que demuestren su compromiso durante una conferencia que se organizará el próximo 16 de marzo en colaboración con los gobiernos de Suecia y Suiza.

En marzo del año pasado, en una reunión similar, Naciones Unidas no logró recaudar ni la mitad de los 3.850 millones de dólares que buscaba para responder a la crisis humanitaria en Yemen, aunque luego a mediados de año se lograron nuevos fondos para evitar el colapso de las operaciones.

Ahora, la situación sobre el terreno se ve complicada además por la escalada de los combates entre los rebeldes hutíes y las fuerzas gubernamentales y sus aliados árabes y que están multiplicando las bajas civiles.

El enviado de la ONU para el país, Hans Grundberg, que también compareció hoy ante el Consejo de Seguridad, aseguró que la escalada militar es "preocupante" y complica sus intentos para volver a sentar a la mesa de negociación a las partes, que llevan sin contactos serios desde 2016.

Pese a ello, Grundberg dijo que está desarrollando un marco para tratar de desatascar ese proceso diplomático y que en las próximas semanas tiene previsto mantener reuniones bilaterales con representantes yemeníes para buscar avances.

El conflicto armado comenzó en Yemen en 2014, cuando los rebeldes hutíes se alzaron en armas contra el Gobierno del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi y tomaron la capital, Saná.

En marzo de 2015, la coalición liderada por Arabia Saudí inició su intervención militar en apoyo de Hadi haciendo que la violencia se recrudeciera y la guerra tomara una dimensión regional, que se ha intensificado recientemente con ataques de los rebeldes a países vecinos e importantes bombardeos de la coalición.