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06 de Jun de 2020

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Mezquitas, nuevo blanco de los talibanes

PESHAWAR. Dos ataques suicidas a dos mezquitas sacudieron el noroeste de Pakistán ayer causando la muerte de al menos 66 personas y cerc...

PESHAWAR. Dos ataques suicidas a dos mezquitas sacudieron el noroeste de Pakistán ayer causando la muerte de al menos 66 personas y cerca de un centenar de heridos. El primer ataque causó el derrumbe de la mezquita de Ajurwall durante las oraciones del viernes, dejando 63 muertos tras un período de violencia que sacude a la región.

El atentado, el más mortífero en el país desde septiembre, tuvo lugar en Darra Adam Jel, un barrio de Peshawar, capital de la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa.

‘Ahora el número de muertos es de 66 y 80 heridos. El números de muertes podría aumentar porque habían algunos heridos muy graves’, dijo Shahid Ullah, un funcionario provincial.

Alrededor de 300 personas estaban congregadas justo después de las oraciones en la mezquita cuando el suicida entró en el salón y se inmoló, según testigos.

Las autoridades del hospital Nuestra Señora de Reading, en Peshawar, dijeron que entre los muertos había dos niños. Funcionarios dijeron que la mezquita era propiedad de un anciano tribal seguidor del Gobierno, que podría haber sido el blanco del ataque, pero no estaba claro si estaba en el lugar.

Este atentado perpetrado en Darra Adam Jel, se dio cuando una operación militar estaba en curso contra insurgentes extremistas. ‘No esperábamos este tipo de ataques’, dijo Jalid Umarzai, jefe de la policía local.

Los kamikazes atacan generalmente edificios oficiales o a las fuerzas de seguridad, pero estos últimos meses tienen en la mira más a menudo objetivos civiles, incluso en lugares de culto de corrientes minoritarias del islam en Pakistán, como los chiitas o sufíes, considerados como heréticos por los talibanes.

DECLARACIÓN DE GUERRA

Los talibanes, aliados a la organización Al Qaeda, decretaron en 2007 una yihad (guerra santa) contra Islamabad por su apoyo a la ‘guerra contra el terrorismo’ de Washington. Las zonas tribales del noroeste del país, fronterizas de Afganistán, constituyen su principal santuario, así como la base de retaguardia de los talibanes afganos.

Casi 3.800 personas han muerto desde el verano de 2007 en todo el país en una ola de más de 400 atentados y ataques —principalmente suicidas— perpetrados por talibanes paquistaníes aliados de Al-Qaeda.

Los aviones teleguiados por la Agencia estadounidense de Inteligencia (CIA) disparan misiles en la zona casi a diario para intentar acabar con los responsable de la red de Osama Bin Laden y de los talibanes afganos y paquistaníes.

OTROS INCIDENTES

Por su parte, otro atentado con explosivos causó la muerte al menos a tres personas en una mezquita en el noroeste de Pakistán, pocas horas después del ataque suicida. El nuevo atentado se produjo en Suleman Jel, una localidad ubicada a unos 15 km del lugar del primero, dijo el administrador del lugar, Hameed Afridi, quien añadió que el atentado dejó asimismo 14 heridos.

Mientras tanto unas 22 personas que viajaban en un pequeño avión murieron ayer cuando el aparato se estrelló en la ciudad meridional paquistaní de Karachi, informó a EFE un portavoz de la Administración local.