10 de Ago de 2022

Mundo

Arabia Saudita no quiere su asiento

SIRIA. Arabia Saudita renunció ayer a ocupar su asiento temporal en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para protestar contr...

SIRIA. Arabia Saudita renunció ayer a ocupar su asiento temporal en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para protestar contra ‘la impotencia’ del organismo ante los conflictos en Oriente Medio, y en particular en Siria.

Ya el pasado mes, el ministro saudí de Relaciones Exteriores, Saud al Faisal, se negó a hablar e incluso a entregar una copia de su discurso a la Asamblea General de la ONU, para mostrar su indignación por el bloqueo en el Consejo de Seguridad en los temas sirio y palestino.

Según un comunicado de la cancillería saudí, ‘los mecanismos de trabajo y la doble moral en el Consejo de Seguridad le impiden cumplir con sus obligaciones y asumir sus responsabilidades a la hora de mantener la paz en el mundo’. Por eso, Riad ‘no tiene más remedio que renunciar a la membresía del Consejo de Seguridad, hasta que éste sea renovado y dotado de los medios necesarios para cumplir con sus obligaciones y asumir sus responsabilidades, como garante de la paz y la seguridad en el mundo’.

En cuanto palestina, el comunicado indicó que ‘desde hace 65 años la cuestión palestina permanece sin solución, lo que ha conducido a "numerosas guerras que han amenazado la paz mundial’.

NO AL PROGRAMA NUCLEAR

El ministerio criticó igualmente la incapacidad del Consejo de Seguridad de limpiar la región de armas de destrucción masiva, incluyendo las armas nucleares, en una alusión a Israel y a Irán.

Arabia Saudita, regida por una rama muy estricta del islam sunita (el wahabismo) recela mucho del programa nuclear de Irán, país mayoritariamente chiita. Riad, que apoya a los rebeldes hostiles al presidente sirio Bashar al Assad, a su vez aliado de Teherán, no ha dejado de criticar la gestión de la guerra siria por parte de la ONU.

‘Permitir al régimen sirio matar a su pueblo y quemarlo con armas químicas, ante los ojos del mundo entero, y sin sanciones disuasivas’, es una prueba clara de la impotencia del Consejo de Seguridad a la hora de cumplir con su deber y asumir sus responsabilidades’, indicó el texto.

Por su parte, Occidente e Israel acusan a Teherán de querer dotarse del arma atómica, lo que la República Islámica niega.