Temas Especiales

30 de Mar de 2020

Mundo

Una reforma en todos los niveles

ROMA. El papa Francisco propuso ayer una reforma a todo los niveles de la Iglesia católica, en su primera exhortación apostólica, Evange...

ROMA. El papa Francisco propuso ayer una reforma a todo los niveles de la Iglesia católica, en su primera exhortación apostólica, Evangelii Gaudium (La alegría del Evangelio), en la que anunció que está dispuesto a cambiar el rol del papado, a fomentar la toma de decisiones colegiales y dar prioridad sobre todo a los pobres.

En el primer documento de su pontificado enteramente escrito por él, muy denso, de 142 páginas en su versión en español, el papa advirtió además contra la violencia generada por la pobreza e imploró libertad religiosa para los cristianos en Oriente Medio.

La ‘conversión del papado’ como la llamó, va de la mano de ‘una saludable descentralización’ de la Iglesia y de una mayor responsabilidad de los laicos, sostuvo Francisco.

El papa defendió ‘la colegialidad’ e invitó a religiosos y sacerdotes a no temer ‘romper los esquemas’, a ‘ser audaces y creativos’ y a evitar transmitir ‘una multitud de doctrinas que se intentan imponer a fuerza de insistencia’.

El pontífice propuso en sustancia pasar de un modelo de iglesia burocrática y doctrinaria a una iglesia misionera, alegre, abierta a los laicos y a los jóvenes.

Además, el sumo pontífice quiere una institución que dé prioridad a los pobres. ‘Hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos, será imposible erradicar la violencia’, escribió el papa en el documento.

SISTEMA ECONÓMICO INJUSTO

Para Francisco el sistema económico actual es ‘injusto en su raíz’ porque en la economía predomina ‘la ley del más fuerte’, siendo una ‘nueva tiranía invisible, a veces virtual, dominada por un mercado divinizado, en el que imperan la ‘especulación financiera, una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta’.

El papa criticó a aquellos que todavía defienden las teorías del ‘derrame’’, que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social en el mundo. Además, Francisco volvió a denunciar la globalización de la indiferencia así como la trata de seres humanos y pidió a los países que acogen a emigrantes una generosa apertura y ayuda para las mujeres que sufren situaciones de exclusión, maltrato y violencia.

ABORTO E IGLESIA COLEGIAL

Sobre el aborto, legalizado en casi todos los países del viejo continente, el papa reconoció que no debe esperarse que la Iglesia cambie su postura sobre ese tema, pues no es progresista resolver los problemas eliminando una vida humana.

Por último, para que la Iglesia sea mucho más colegial, el papa consideró que las conferencias episcopales deben tener más protagonismo y las invitó a tener sus puertas siempre abiertas.