22 de Feb de 2020

Mundo

‘Nos sentíamos invencibles’

Los colonos norteamericanos que vivieron en la Zona del Canal y la convirtieron en una lujosa burbuja, fueron bautizados como zoneítas

‘Nos sentíamos invencibles’
Algunos zoneítas se preparaban para un desfile en 1911 en Clayton.

El Canal de Panamá, que unió desde hace un siglo los océanos Atlántico y Pacífico, obligó al Istmo a convivir forzosamente con los Estados Unidos, cuando en 1903 Panamá otorgó a la potencia norteamericana los derechos para la construcción de lo que hoy es una de las mayores obras de ingeniería del mundo.

Al año siguiente, en 1904, el Congreso estadounidense aprobó una ley para crear la Zona del Canal, regida por un gobierno dentro de la misma, con el general George W. Davis al mando primeramente.

Los residentes de la colonia ‘gringa’, algunos nacidos en el Canal y otros en Estados Unidos, fueron bautizados como zoneítas o zonianos ( zonians , en inglés), y disfrutaron de todo tipo de lujos durante casi cien años, al contrario que sus vecinos panameños.

En esta área de 1,380 kilómetros cuadrados, los zoneítas recibían la mejor educación y sanidad; ganaban sueldos más que dignos; vivían en casas acomodadas y exentas de renta; y gozaban de unas largas vacaciones, entre otros privilegios. Es decir, ‘vivían a la estadounidense en el Istmo’. Ni siquiera hablaban español...

Según relató a la BBC Michael Donoghue, autor de Zona Fronteriza en el Istmo: Raza, Cultura y la Lucha por la Zona del Canal , ‘la zona era un extraño lugar artificial’. ¡Tan extraño que ni siquiera había mosquitos!, ya que ‘los estadounidenses cortaban la hierba y fumigaban todos los días’, contó a La Estrella de Panamá el pintor Al Sprague, quien nació en Colón, se crió en la Zona del Canal, y ganó su fama por pintar la pollera panameña.

‘Estaban aislados de la población panameña por propia voluntad’, dijo a la misma cadena Alonso De LaGuardia, el vicerrector para relaciones universitarias del campus en Panamá de la Universidad Estatal de Florida. ‘Tenían todo aquí’ (instalaciones deportivas, campus, hospitales, comisarías, cines, teatros). ‘No necesitaban ir a Ciudad de Panamá’, agregó.

El sentimiento de superioridad de los zoneítas, creyéndose los dueños del Istmo, desembocó paralelamente en el odio panameño y el 9 de enero de 1964, bautizado como ‘Día de los Mártires’, estalló una protesta de estudiantes que pretendían izar la bandera panameña dentro de la Zona del Canal. Como consecuencia, 20 estudiantes murieron y Panamá rompió relaciones diplomáticas con los Estados Unidos. ‘La mayoría de los zoneítas no eran conscientes del resentimiento que habían empezado a provocar entre los panameños’, indicó Donoghue a la cadena británica.

‘Los desfiles del 4 de julio (día de la independencia estadounidense) eran increíbles. Mi parte favorita era ver a los bomberos desfilar. Después, para culminar la ceremonia, los tanques se colocaban enfrente de nosotros levantando el orgullo patriótico a los asistentes. Nos sentíamos invencibles’, relató Jo An Marti, quien vivió 21 años en el Canal (1947-1968 ), en zonianlady.com, una página web que recoge los testimonios de algunos zoneítas.

El general Omar Torrijos, en el poder desde 1972, decidió determinar la situación de la soberanía del canal, y en 1977 Torrijos y el presidente estadounidense Jimmy Carter firmaron en Washington el Tratado Torrijos-Carter para devolver el Canal a Panamá el 31 de diciembre de 1999 y poner punto y final a la colonia estadounidense.

No obstante, pese a la segregación racial de aquellos tiempos, algunos zoneítas guardan palabras de agradecimiento para el Istmo: ‘Panamá tenía una manera curiosa de ponerte los pies en la tierra. Me enseñó a valorar que lo que tenemos hoy puede esfumarse mañana. Siempre estaré agradecido. Todo lo que soy ahora se lo debo a Panamá’, comentó Ernest S. Laurenzi (Mike) en la citada página web.