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25 de Oct de 2020

Mundo

La OTAN es la cuestión

"la amenaza yihadista no es la prioridad de la agenda de la OTAN en esta cumbre, sino la crisis ucraniana"

La Cumbre de la OTAN, en Cardiff (Gales), se da en un momento de gran inestabilidad internacional por las amenazas y las guerras en curso. Se reúnen hasta 28 jefes de Estado y de Gobierno, incluido el presidente Barack Obama y la estratégica participación de Petró Poroshenko, presidente de Ucrania, un país no-miembro de la OTAN. El mandatario ucraniano será clave para entender el peso que la amenaza del este representa para la Alianza, a pesar de que el mundo tiene clavada en la retina la última decapitación del periodista estadounidense, Steven Sotloff. Aun así, la amenaza yihadista no es la prioridad de la agenda de la OTAN en esta cumbre, sino la crisis ucraniana, pues todo indica que la organización militar se moverá hacia el este de Ucrania; es decir, hacia la frontera con Rusia, de dos mil kilómetros y militarmente clave para la OTAN, en caso de una ‘acción rápida’ como se ha propuesto en la Cumbre.

La Alianza define a Rusia como el enemigo potencial, por eso la OTAN seguirá presionando por hacer valer su nueva doctrina de seguridad para Occidente, e intenta ‘acercarse más hacia el este’. Sostienen que las tradicionales fronteras europeas ya no son garantía suficiente para la seguridad de los Estados miembros de la Alianza.

La prioridad ahora es Ucrania, luego de la anexión a Rusia de Crimea, pero también por su petróleo y gas. Aunque la OTAN no lo admita oficialmente, la estrategia global de EEUU en ese país ha sido determinante cuando, en plena crisis este año, el hijo del vicepresidente norteamericano Joe Biden, Hunter Biden, fue nombrado director de la mayor empresa privada de petróleo y gas de Ucrania, Burisma Holdings.

Que Ucrania no sea miembro de la OTAN, es un escollo para EEUU que tendrá que resolverse. Mientras tanto, la OTAN ha decidido meter la mano en la jaula del oso.