22 de Feb de 2020

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Beltrán Leyva: el narco que quiso pasar desapercibido

El capo rindió declaración en la Subprocuraduría, tras someterse a un examen médico. DEA: ‘El cartel de los Beltrán-Leyva se desmorona’

Beltrán Leyva: el narco que quiso pasar desapercibido
Héctor Beltrán Leyva es el segundo de los hermanos del cartel. Su captura sacude a uno de los poderosos.

En el restaurante de mariscos ‘Mario’ en San Miguel Allende, Guanajuato, uno de los poblados de México que encantan por su enigmático centro histórico, paisajes coloniales y colorida arquitectura, se encontraba Héctor Beltrán Leyva, alias ‘H’ o ‘Ingeniero’.

Beltrán Leyva, uno de los líderes del narcotráfico en México, supo disfrazar su poderío haciéndose pasar por uno más del barrio. Acudía con frecuencia al local. Se presentaba como un empresario acomodado, dedicado al comercio de bienes y obras de arte.

A diferencia de otros ‘narcos’, Héctor no tenía el típico perfil del crimen organizado, de autos lujosos o despliegue de seguridad llamativos, a pesar de la cantidad de dinero que manejaba. Todo, planeado para hacer más difícil a las autoridades su identificación.

Al igual que su acompañante, Germán Goyenechea, Héctor iba armado. Mientras los hombres degustaban su almuerzo, llegaron las unidades de la Marina Armada. Las autoridades habían tardado, según la Procuraduría General de la República (PGR), once meses planificando la operación denominada ‘Hotel’, que se coronaría con la captura del líder del cartel. Pero una vez frente a frente, ni el ‘H’ ni su acompañante desenfundaron las armas cortas de uso exclusivo del ejército para defenderse.

El arresto del hombre por el cual la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) ofrecía cinco millones de dólares y la PGR 30 millones de pesos (unos $2.5 millones) se produjo el miércoles 1 de octubre sin disparos, en total quietud.

La operación recordó la captura de Joaquín, ‘El Chapo’ Guzmán, ocurrida en febrero de este mismo año, cuando apenas salía el sol. En aquella ocasión, las unidades de la Marina ingresaron a su departamento ubicado en Mazatlán, Sinaloa. Entonces, tampoco hubo necesidad de intercambiar fuego.

La PGR relaciona a la organización de los Beltrán-Leyva con el trasiego de cocaína desde Centro y Sudamérica, hasta los Estados Unidos y Europa. Se tienen datos de una posible diversificación de producción hacia las drogas sintéticas.

Héctor, de 49 años, oriundo de Badiraguato, Sinaloa, la misma tierra del ‘Chapo’, tomó las riendas de la organización en el 2009, cuando su hermano Arturo fue abatido por unidades de la Secretaría de Marina.

Aquel enfrentamiento trajo más muertos. Los seguidores de ‘El Barbas’, como se conocía a Arturo, enfurecieron al ver el cuerpo de su jefe bañado en sangre y cubierto de dólares.

A diferencia de su hermano Arturo, Héctor tenía un perfil más moderado que le permitía pasar desapercibido. Hizo alianza con otros grupos y estableció su oficina en el estado de Querétaro, sitio donde buscó confundirse como un comerciante más, siempre discreto, para no llamar la atención de los vecinos ni autoridades locales.

La DEA, en un escueto comunicado de un solo párrafo, aplaudió el trabajo del Gobierno de México: ‘uno de los más grandes emporios de droga sigue desmoronándose con la captura de Héctor Beltrán Leyva’. La nota indica que gran parte de la violencia mexicana se debe al crimen organizado.

CONDENA EN NUEVA YORK

El estado de Nueva York, en Estados Unidos, abrió una condena en el 2009 contra el ‘H’ y otros cinco acusados, entre los que figura ‘ El Chapo’ Guzmán.

Desde 1990 la organización criminal denominada Federación Mexicana, conocida como la ‘Federación’, conformada por Arturo Beltrán-Leyva, su hermano Héctor, Ignacio Coronel Villarreal, Joaquín ‘Chapo’ Guzmán, Ismael Zambada alias el ‘Mayo’ y su hermano Jesús, se posicionó como uno de los carteles más poderosos en México.

La Federación luego se dividió en dos carteles antagónicos, el de Sinaloa y el de los Beltrán-Leyva.

La condena de la Corte de Nueva York acusa a la organización de haber introducido grandes cantidades de droga a suelo norteamericano. Una de las violaciones establece que en abril de 2003, el cartel logró introducir mas de 1,500 kilos de cocaína. La acusación denuncia nueve cargos contra los mencionados. De estos, el único que permanece prófugo es Ismael ‘el Mayo’ Zambada, en la mira de las autoridades.

LA HISTORIA

El cartel de los Beltrán-Leyva lo integraban los hermanos Marcos Arturo, abatido en 2009; Héctor, Mario ‘El General’; Carlos y Alfredo, estos dos últimos detenidos en 2008 y 2010, respectivamente.

El clan salió a la luz pública a finales de la década de los 80, como una de las organizaciones más viejas en el negocio de la droga.

En sus inicios, se mantuvo como el brazo fuerte del Cartel de Juárez. Con la muerte de Amado Carrillo Fuentes, la cabeza del clan, los hermanos Beltrán-Leyva armaron su propio negocio e invitaron al ‘Chapo’ a participar del mismo. Cuenta Rafael Rodríguez, autor de Los rostros del narco , que mientras el ‘Chapo’ estuvo detenido la primera vez, los hermanos se encargaban de proveerle dinero y lo que necesitara para vivir en la prisión.

Al fugarse el ‘Chapo’, el clan se repuso en el negocio y en el sexenio de Vicente Fox alcanzaron a dominar once estados de la república mexicana.

Héctor se había mantenido impune hasta ahora, gracias a la protección policial que respaldaba al grupo.

Con su captura, pareciera desarticularse la banda, pero, así como el demonio de mil cabezas, el crimen organizado siempre tiene un reemplazo para el que cae o el que muere.