Temas Especiales

18 de Jan de 2021

Mundo

El EI decapita la historia

El grupo extremista Estado Islámico (EI) destruye salvajemente esculturas y monumentos con 3 mil años de antigüedad

El grupo extremista Estado Islámico (EI) destruye salvajemente esculturas y monumentos con 3 mil años de antigüedad por considerarlo una ‘herejía’. Un video dado a conocer esta semana muestra cómo los militantes del EI recurren a mazos, picos y taladros para destruir las estatuas del Museo en Ninawa. Las piezas históricas corresponden al período del imperio asirio. En un alarde de salvaje determinación por acabar con el pasado histórico de una nación, la región de Mosul (norte de Iraq), actualmente asiento del poderío extremista de los yihadistas, está destruyendo desde que ocuparon esas tierras con cualquier vestigio iraquí de su pasado religioso, político, social y cultural. De eso se trata esta nueva barbarie yihadista: la decapitación de la historia.

L amentablemente, los iraquíes padecen esta tragedia de manera recurrente desde la segunda invasión estadounidense y la Coalición internacional que la apoyaba (marzo de 2003), que, además de arrestar y condenar a Sadam Hussein, las fuerzas de ocupación (militares), permitieron la destrucción del patrimonio cultural de Iraq. Durante los primeros días de la invasión, la Biblioteca Nacional y el Museo Nacional, que guardaban piezas únicas de miles de años de antigüedad, fueron destruidas y saqueadas. Innumerables libros, documentos que pueden ser hallados en Internet, reportan estos robos al patrimonio de una las naciones consideradas ‘una joya arqueológica’ por la Unesco. ¿Cómo pudieron saquear los museos los contrabandistas de patrimonios durante la ocupación militar de Iraq? Muchos testimonios han podido probar que eran contrabandistas ‘profesionales’ dedicados al tráfico de piezas patrimoniales de gran valor. Son pueblos víctimas de esos saqueos, como el perpetrado esta semana por los yihadistas del EI en Ninawa. Afganistán (desde la ocupación de Rusia y, más recientemente, durante los últimos 10 años de la ocupación de EEUU), conjuntamente con Siria, Libia e Iraq han sido los países más vulnerables a los últimos saqueos. Naciones sin patrimonio son víctimas culturales de estos despojos que la guerra ocasiona, la codicia alimenta y la indiferencia occidental la permite. Hoy el EI nos horroriza con salvajadas culturales en nombre de distorsiones rígidas, aberrantes y arbitrarias del islamismo.