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18 de Jan de 2021

Mundo

Siria, la guerra olvidada

Tras el chispazo inicial de interés mundial sobre la guerra civil en Siria, empieza a ser olvidada

Tras el chispazo inicial de interés mundial sobre la guerra civil en Siria, empieza a ser olvidada. El riesgo es que las guerras en los países Árabes suelen durar décadas sin solución aparente. El gobierno sirio de Bashar al Assad, aferrado al poder militar que lo sostiene, intensificó los bombardeos este fin de semana en la zona norte, principal foco de resistencia de los insurgentes, en un intento de continuar defendiendo fronteras ya inexistentes tras casi cuatro años de guerra. El conflicto sirio se ha extendido a países vecinos. Y es que la Primavera Árabe puso en movimiento nuevas fronteras en los países de Medio Oriente y nadie puede predecir qué o cuándo terminarán dichas guerras. En Siria y en otros países como Libia, Túnez, Irak, Yemen, incluso en el propio Egipto, cientos de facciones buscan marcar sus territorios, mover fronteras y reivindicar nuevos dominios. No importa el tiempo que les lleve, la estabilidad en Medio Oriente se ha roto y más conflictos están por estallar.

La guerra civil en Siria supera la cifra de 210,000 víctimas, la mayoría civiles, según datos recientes de la ONU. Siria tenía al empezar la guerra 23 millones de habitantes. Actualmente, además de la cifra de muertos y heridos, las Naciones Unidas ha registrado oficialmente en 3.7 millones de siros que han huido de su país. Viven en campamentos precarios de naciones vecinas, algunas igualmente inestables. Es una de las mayores tragedias humanitarias que están amenazadas por el olvido perverso que se practica en la geopolítica mundial.

Desde la Guerra Fría hasta la caída de Hosni Mubarak, en Egipto, los vínculos internos que sostenían artificialmente los estados tradicionales empezaron a romperse. Se trataba de gobiernos de dictadores y corruptas dinastías (la familia de Assad lleva cuatro décadas gobernando Siria), pero que daban ‘estabilidad' a los intereses occidentales. En la actualidad las naciones occidentales dan tumbos en la zona mientras intentan realinear nuevas alianzas estratégicas en este mortal juego de intereses globales, que no exime a Rusia y China como nuevos actores muy influyentes en los conflictos árabes.