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04 de Apr de 2020

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‘Informe Chilcot' pone a Tony Blair en el ojo de la tormenta

De acuerdo con una comisión independiente, Blair no agotó todas las vías diplomáticas para evitar el conflicto

‘Informe Chilcot' pone a Tony Blair en el ojo de la tormenta
Estados Unidos retiró por completo sus tropas de Irak en 2011.

Una petición parlamentaria que superó las 10 mil firmas pide a la Cámara de los Comunes del Reino Unido que obligue al ex primer ministro Tony Blair a que rinda cuentas de su participación en la guerra de Irak (2003) tras el sonado ‘informe Chilcot'.

Si la petición, que cuenta con el apoyo de figuras políticas como David Davis y Alex Salmond, alcanza las 100 mil firmas, obligaría al gobierno inglés a tomar acciones formales contra el que fue jefe de Estado durante el conflicto que llevó a la caída del régimen de Sadam Husein.

La petición se realizó tras la publicación del reporte Chilcot (formalmente conocido como Iraq Inquiry) el pasado 6 de julio, el cual es ampliamente crítico sobre la participación del Reino Unido en la guerra de Irak.

‘El Informe Chilcot ha presentado una serie de pruebas que demuestran que el Parlamento y el país fueron engañados por Tony Blair en el período previo a la guerra', señala la petición, por lo que exigen que el ex primer ministro sea sometido a un juicio.

El informe recibe su nombre de John Chilcot, presidente de la comisión encargada de investigar la actuación británica en los años previos a la guerra y durante la misma.

En el ojo de la tormenta se encuentra Blair, quien junto a su homólogo estadounidense de aquel entonces, George W. Bush, fueron los principales impulsores de la guerra contra el régimen de Sadam Husein.

Entre los hallazgos se descubrió que antes de la guerra el gobierno inglés no intentó agotar todas las vías diplomáticas para evitar la supuesta proliferación de ‘armas de destrucción masiva' que supuestamente controlaba el gobierno iraquí.

En diciembre de 2001, Blair ya sugería una estrategia para el cambio de régimen en Irak, en la cual se incluía la posibilidad de una intervención militar ‘de ser necesaria'.

Blair también realizó varias declaraciones acerca de las supuestas armas biológicas, químicas y nucleares en Irak basado solo en lo que él ‘creía' y no en base a los servicios de inteligencia del gobierno inglés.

La inteligencia británica también advirtió al ex primer ministro inglés sobre la posibilidad de que dicha guerra incrementaría ‘el sentimiento anti-estadounidense / anti-occidental en el mundo musulmán, incluyendo entre las comunidades musulmanas en Occidente'.

Entre los documentos desclasificados como parte del informe Chilcot está el Memorando de Downing Street también conocido como la ‘pistola humeante'.

En dicho memorando el jefe de la inteligencia británica de entonces Richard Dearlove señalaba que el gobierno de Estados Unidos estaba siendo conscientemente engañoso sobre su caso para justificar la guerra en Irak, ‘la inteligencia y los hechos se ajustaban a la política'.

Dicho memorando fue el resultado de una reunión de gabinete del gobierno inglés, el 23 de julio de 2002. Cinco días después, Blair escribe una carta a Bush en la que se hace ver su preocupación en torno al conflicto que está por venir.

En dicha carta Blair asegura que lo ‘correcto' es deshacerse de Husein, pero que hacerlo a través de una intervención militar sería ‘difícil' y tenía dudas sobre cual sería la reacción del pueblo iraquí al ser invadidos.

A pesar de que Blair le da una palmada en la espalda a Bush, en la misiva dice ‘estaré contigo, sea lo que sea', ambos gobiernos mantenían diferencias claves en lo que respecta a las tácticas militares y sobre que hacer tras el post-conflicto.

El gobierno inglés también trato de convencer al estadounidense de buscar apoyo en las Naciones Unidas, entre sus socios europeos y en países árabes aliados.

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CONFLICTO

La guerra de Irak (2003) fue organizada por los Estados Unidos

En la operación participaron principalmente tropas de EE.UU. y el Reino Unido. También combatieron contingentes menores de Australia, Dinamarca, Polonia y otros países.

El gobierno del expresidente George W. Bush acusó a Irak de poseer armas de destrucción masiva, de colaborar con el terrorismo y de estar tras o ser cómplice de los Atentados del 11 de septiembre de 2001.

El número de muertos a raíz del fluctúan entre más de 150 mil a más de un millón de personas.

El costo estimado de dicha guerra fue de 1,7 trillones de dólares.