24 de Sep de 2021

Mundo

Más de 1,500 presos palestinos en Israel, en huelga de hambre

Más de un millar de presos palestinos han iniciado una huelga de hambre en cárceles del territorio ocupado por Israel en Cisjordania

Más de 1,500 presos palestinos en Israel, en huelga de hambre
Palestinos sostienen imágenes de sus parientes, encarcelados en prisiones israelíes.

Más de 1,500 presos palestinos en cárceles israelíes iniciaron ayer una huelga de hambre indefinida para demandar mejoras en sus condiciones, encabezada por el carismático líder de Al Fatah Marwan Barguti y ante la que Israel se prepara para la alimentación forzosa.

La medida de presión comenzó a medianoche coincidiendo con la celebración del Día Nacional de Solidaridad con los Presos Palestinos, que se celebra cada 17 de abril desde 1974, con el fin de exigir el aumento del régimen de visitas, el fin del aislamiento y de las detenciones administrativas (sin cargos ni juicio y renovables indefinidamente).

El portavoz de la Comisión de Asuntos de los Prisioneros y Exprisioneros de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Akram Atalah Alayasa, confirmó a EFE que se han unido presos de las cárceles de Gilboa, Hadarim y Neguev, en Israel, y también de Ofra, en el territorio palestino ocupado de Cisjordania.

Alayasa aseguró que los funcionarios israelíes han comenzado a aislar a quienes participan en la huelga.

El Ministerio de Sanidad Pública de Israel se ha coordinado con la Policía y el Servicio de Prisiones para preparar la asistencia ‘ante cualquier escenario'.

Su titular, Guilad Erdán, ha ordenado el establecimiento de hospitales militares para que los presos no sean transferidos a centros públicos, donde los doctores se han negado en el pasado a alimentarlos a la fuerza, pese a la decisión del Tribunal Supremo, que lo consideró constitucional.

Esta polémica medida fue aplicada por primera vez en 2016 al periodista palestino Mohamed al Qeiq, tras casi dos meses en huelga de hambre en protesta por su detención administrativa, en virtud de la ley de alimentación forzosa aprobada en 2015 por el Parlamento israelí (Knéset).

El hecho de que la convocatoria de la huelga proceda de Barguti, en el que muchos ven al sucesor del presidente palestino, Mahmud Abás —a pesar de que cumple en prisión cinco cadenas perpetuas por su participación en la Segunda Intifada— hace prever que pueda ser más firme y duradera que las iniciadas por presos individuales y luego secundadas por otros.

Aunque es un líder de Fatah (se alzó con el mayor número de votos para el Consejo Central en el último congreso), también se han sumado a la protesta masiva otras facciones, como el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y los islamistas Hamás.

El primer ministro de la ANP, Rami Hamdala, también declaró su apoyo a la huelga por ‘las necesidades y derechos básicos de los prisioneros' y para ‘poner fin a la detención administrativa arbitraria, la tortura, los malos tratos, juicios injustos, detención de los niños, negligencia médica, aislamiento, trato inhumano y degradante y la privación de derechos básicos como las visitas familiares y el derecho a la educación'.

AMNISTÍA INTERNACIONAL

AI denunció que las acciones de Israel violan la Cuarta Convención de Ginebra

De acuerdo a la Convención, los detenidos en territorio ocupado no pueden ser trasladados a territorio de la potencia ocupante.

Unos 6,500 palestinos están detenidos por Israel, incluidos 300 menores, 12 parlamentarios y 28 periodistas.