Temas Especiales

09 de Apr de 2020

Mundo

Asia recuerda el veinte aniversario de su crisis económica

La tasa queda lejos del crecimiento de dos dígitos que llegaron a tener varias economías de la región durante la primera mitad de la década de 1990

Asia recuerda el veinte aniversario de su crisis económica
El Fondo Monetario fue clave, con los préstamos, en la recuperación de estos países.

La crisis financiera que arrastró desde Tailandia a buena parte de las economías asiáticas, de cuyo estallido se cumplieron ayer veinte años, se revirtió y ahora esta región lidera el crecimiento mundial.

Las exportaciones junto a una serie de reformas monetarias y fiscales permitieron a los países de Asia remontar el descalabro y consolidarse dos décadas después como la región económica más dinámica.

Así lo sostiene el Fondo Monetario Internacional (FMI) que prevé que Asia Oriental siga encabezando el crecimiento de la economía global a un ritmo del 5,1 % este año y del 5 % el que viene.

La tasa queda lejos del crecimiento de dos dígitos que llegaron a tener varias economías de la región durante la primera mitad de la década de 1990, lo que les valió el nombre de "tigres asiáticos".

Aquel auge se terminó el 2 de julio de 1997, cuando las autoridades de Tailandia se vieron forzadas a dejar fluctuar el baht, la moneda local, que como otras de la región, mantenía hasta entonces un cambio fijo con el dólar estadounidense.

La decisión originó la llamada crisis del Tom Yam Kung -nombre de una popular sopa de gambas tailandesa- con el estallido de una burbuja creada por unos altos tipos de interés que alentaron la demanda de crédito en el extranjero, sobre todo en el sector inmobiliario.

En cinco meses el baht perdió más de la mitad de su valor y numerosos negocios fueron cayendo en bancarrota, en el inicio de una crisis que rápidamente se propagó por la región, sobre todo a Corea del Sur, Indonesia, Filipinas y Malasia.

La mayoría de estos países tuvo que pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), que inyectó 117.000 millones de dólares en préstamos a la región condicionados a severos ajustes y reformas.

Veinte años después, el exministro de Finanzas tailandés Thanong Bidaya defendió la decisión que tomó entonces y aseguró que hoy actuaría de la misma manera.