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29 de May de 2020

Mundo

Trump llama a Duterte para discutir una posible cooperación en la respuesta a la COVID-19

El presidente de EEUU, Donald Trump, llamó anoche por teléfono a su homólogo filipino, Rodrigo Duterte, para discutir la posible cooperación bilateral en la respuesta a la pandemia de COVID-19

Donald J. Trump
El presidente de EEUU, Donald Trump, llamó anoche por teléfono a su homólogo filipino, Rodrigo Duterte.EFE

El presidente de EEUU, Donald Trump, llamó anoche por teléfono a su homólogo filipino, Rodrigo Duterte, para discutir la posible cooperación bilateral en la respuesta a la pandemia de COVID-19, en un momento de tensa relación entre los dos países.

La llamada, que se produjo la noche del domingo, fue confirmada a medios locales por el senador Bong Go, mejor amigo de Duterte y su exasesor especial en la presidencia, que no dio más detalles sobre la conversación.

Estados Unidos es el país con mayor número de casos de COVID-19 en el mundo, 735.366 y 39.095 muertes; mientras que Filipinas es el país del Sudeste Asiático con más contagios, 6.259 y 409 muertes.

Filipinas comenzó la semana pasada test masivos para aislar casos positivos, incluso asintomáticos, para contener la enfermedad gracias a donaciones de China, Corea del Sur y Brunei, además de haber recibido un equipo de médicos chinos para asesorar a sus colegas filipinos en la respuesta a la pandemia.

La relación entre Trump y Duterte -cuyas formas de gobernar a menudo se han comparado- atravesaba un bache después de que el Senado de EEUU aprobara en enero una ley que contemplaba sanciones para funcionarios filipinos implicados en violaciones de derechos humanos en la guerra de las drogas y en la "detención ilegal" de la senadora opositora Leila de Lima.

Duterte respondió en represalia con la suspensión del acuerdo de visita de tropas, clave en la estrecha cooperación militar entre los dos países, y rechazó formalmente una invitación de Trump para una visita oficial a Washington.

Estados Unidos ha sido históricamente el principal aliado de Filipinas -sobretodo en materia de cooperación militar, lucha contra el terrorismo y respuesta ante desastres naturales-, pero con la llegada de Duterte al poder en 2016 la política exterior filipina se orientó hacia China y Rusia.