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12 de Jul de 2020

Mundo

Aumenta preocupación de sector médico por desinformación y campaña ‘antivacunas’

La aparición del nuevo coronavirus ha estado acompañado de la aparición de información falsa sobre el virus y los tratamientos con vacunas

Vacuna
VacunaArchivo | La Estrella de Panamá

Al ya complicado reto que enfrentan la mayoría de los países del mundo en la lucha contra el Covid-19 en los últimos meses, se ha sumado los "fake news" y la resistencia de grupos “antivacunas” a posibles tratamientos.

Estos grupos, pese a la evidencia científica, recientemente han tomado un auge en medio de una pandemia, cuya solución pasa por la creación de una vacuna, lo que se convierten en una amenaza potencial para la población.

Ante esta situación, un centenar de médicos y enfermeros de varios países firmaron una carta la semana pasada para reclamar mayor responsabilidad a las principales redes sociales y plataformas digitales que combatan la desinformación viral sobre la COVID-19.

"Historias que afirman que la cocaína es una cura o que China o Estados Unidos desarrollaron la COVID-19 como arma biológica se han difundido más rápidamente que el virus mismo", indica el manifiesto según reportes de la agencia Efe, firmado por personal sanitario de firmado por sanitarios de Estados Unidos, España, Portugal, Italia, Brasil, Reino Unido, Países Bajos y Bélgica.

La petición, difundida a través de la plataforma Avaaz y dirigida a los directivos de Facebook, Twitter, Google y YouTube, asegura que la pandemia de coronavirus es también "una infodemia global" en la que la desinformación viral "pone en peligro vidas por todo el mundo" con mensajes falsos.

“Como padre y médico al que le importan los pacientes de COVID-19 de mi barrio en Nueva York, Queens, he sido testigo de cómo las mentiras sobre el virus están perjudicando la vida de las personas", advierte el epidemiólogo y médico del hospital Mount Sinai Duncan Maru, en declaraciones recogidas por Avaaz.

Los sanitarios que suscriben la carta reclaman a los responsables de las plataformas digitales que rectifiquen la desinformación sobre salud, alertando a quienes hayan interactuado con ella y compartiendo "una corrección bien diseñada y verificada de forma independiente".