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09 de Mar de 2021

Mundo

Rutte tilda de “violencia criminal” disturbios contra el toque de queda

Según el jefe del gobierno en funciones, lo que ha pasado “no tiene nada que ver con la lucha por la libertad”  

Holanda
Un auto destruido tras una protesta en Países Bajos.EFE

El primer ministro saliente de Países Bajos, Mark Rutte, condenó este lunes como “inadmisibles” y “violencia criminal” los disturbios de este fin de semana en varias ciudades neerlandesas contra el toque de queda por la pandemia, que llevaron a cientos de arrestos por saqueos y destrucción del espacio público.

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Rutte, que enfatizó en declaraciones a la prensa que “el 99 por ciento de la sociedad se adhiere al toque de queda” que entró en vigor la noche del pasado sábado, subrayó que “cualquier persona normal solo puede ver con horror” lo ocurrido y se preguntó “qué se le podría estar pasando por la cabeza a estas personas”.

Según el jefe del gobierno en funciones, lo que ha pasado “no tiene nada que ver con la lucha por la libertad” y contra las restricciones del coronavirus, y defendió que “la policía ha actuado de una manera muy adecuada en todas partes” del país.

“Estamos luchando contra el virus para recuperar nuestra libertad. El toque de queda sigue siendo necesario. No estamos aplicando estas medidas por diversión. Es el virus el que nos quita la libertad”, enfatizó, advirtiendo de que las medidas actuales seguirán vigentes al menos hasta el 9 de febrero.

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CIENTOS DE DETENIDOS

Todavía no hay un balance oficial del total de arrestados este fin de semana, pero se trata de más de 250 personas detenidas solo el domingo, puesto que la Policía arrestó ayer a 190 en Ámsterdam, 55 en Eindhoven, 18 en La Haya y 19 en Tilburg, aunque la violencia y los disturbios se registraron en al menos 10 municipios del país.

El alcalde de Eindhoven, John Jorritsma, que alertó de que teme “una guerra civil si la sociedad no se mantiene unida en esta situación”, pidió a los vecinos que informen a las autoridades, incluso de forma anónima, de la identidad de los alborotadores para que puedan ser arrestados. “Es un llamamiento a la sociedad, por favor”, dijo.

En su ciudad, cientos de jóvenes destruyeron durante horas la estación de tren y sus alrededores, saquearon comercios, rompieron ventanas e incendiaron coches y bicicletas, e incluso usaron cuchillos, piedras y cócteles molotov para amenazar y atacar a los agentes de los antidisturbios que trataban de poner fin a la situación.

“No se puede describir con palabras la agresión que vino con esto. Mucha gente caminaba sangrando por la nariz, o con los ojos morados”, describió este lunes el regidor.

En Enschede, los alborotadores lanzaron piedras y trataron de romper las ventanas de un hospital, cuando era “justo el momento de cambio de turno de los empleados. No se atrevían a salir y la gente que comenzaba su turno tampoco se atrevía a entrar; era todo muy extraño”, y mientras, la sala de partos estaba llena de mujeres que daban a luz con los disturbios de fondo, aseguró Sophia de Rooij, directora del Medisch Spectrum Twente.