07 de Dic de 2021

Mundo

La desnutrición se dispara en la provincia afgana de Herat, avisa Médicos sin Fronteras

La ONU proporciona 15 millones para evitar "el colapso del sistema sanitario de todo el país"

Unicef advierte de 3,2 millones de niños en riesgo de desnutrición en Afganistán
Un niño con desnutrición aguda severa en una clínica en el asentamiento de desplazados internos Sabz-e-Shark en Herat.EFE

La desnutrición se dispara en Herat, con un aumento de casi el 40 por ciento de los ingresos entre mayo y septiembre de 2021 en el centro de nutrición terapéutica de Médicos sin Fronteras, mientras los servicios médicos "están al borde del colapso".

"El frágil sistema de salud afgano afronta desde hace años graves carencias y la suspensión de la ayuda internacional tras los recientes acontecimientos políticos ha deteriorado aún más la situación", ha lamentado el que fuera coordinador del proyecto de MSF en la provincia, Mamman Mustapha.

En Herat, las instalaciones médicas están cerrando o reduciendo sus actividades a servicios mínimos con los recursos que les quedan disponibles, ha avisado en un comunicado este miércoles la organización, que no sabe qué va a pasar con estas instalaciones mientras que la población no puede pagar por una atención privada porque está en paro y vive en la pobreza.

En concreto, el hospital regional de Herat, donde MSF tiene un centro hospitalario de nutrición terapéutica, perdió parte de su personal cuando su director y algunos de sus trabajadores con más experiencia abandonaron el país justo antes de la caída de la ciudad ante los talibán.

Como resultado, se ha producido una falta de gestión en el hospital y muchos desafíos administrativos, ha explicado Médicos sin Fronteras, mientras que ha lamentado que "fuera del centro de nutrición, los salarios no se han pagado desde hace cinco meses, no hay suficientes suministros médicos ni dinero para pagar el mantenimiento".

Todo esto se produce, además, mientras las salas están llenas de pacientes y los indicadores muestran que la desnutrición es un problema importante. Entre mayo y septiembre de 2021, se ha producido un aumento de casi un 40 por ciento en el número de ingresos al centro de nutrición terapéutica en comparación con el mismo periodo pero en 2020.

Asimismo, el pico de desnutrición de este año ha superado sus niveles habituales en términos de intensidad y duración, ha agregado Médicos sin Fronteras, que incide en que esperaban "una disminución en septiembre", aunque están observando "un aumento adicional en el número de casos", ya que "últimamente la situación ha empeorado todavía más".

Para la organización, hay varias razones detrás del aumento de la desnutrición en el área, que a su vez son indicativas de una situación más generalizada en Afganistán, como la falta de instalaciones sanitarias en funcionamiento en el área, la recesión económica, la falta de liquidez, el cierre de bancos y una sequía que se espera que persista a lo largo de 2021.

FONDOS PARA PAGAR A LOS TRABAJADORES SANITARIOS

En este contexto, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha informado este miércoles sobre la financiación de un programa con 15 millones de dólares que ha permitido pagar los salarios de los trabajadores de salud afganas, algo que ha logrado "evitar el colapso de todo el sector sanitario del país".

Cuando los talibán se apoderaron de Afganistán a mediados de agosto, en el hospital principal de Maidan Shar, una ciudad de 35.000 habitantes en el centro del país, la mayoría del personal llevaba meses sin cobrar, a lo que se sumaba que los suministros esenciales, como medicamentos y alimentos, eran escasos y desaparecían rápidamente.

"Hemos podido salvar la vida de la mayoría de los pacientes críticos y hemos podido apoyar los servicios de hospitalización para más de 500 mujeres y niños", ha subrayado la representante adjunta en Afganistán de la ONU, Surayo Buzurukova.

Más de 23.000 trabajadores de la salud, en casi 2.200 establecimientos de salud en 31 provincias, han recibido salarios desde que se puso en marcha el plan, que también se ha destinado para pagar medicamentos y suministros sanitarios, así como mantas y otros materiales para hacer frente al invierno que ha llegado el país.

"Por supuesto, no resuelve todos los problemas; estamos proporcionando una solución temporal. Pero ayuda. Enviamos un mensaje de esperanza al pueblo afgano de que no todo está perdido, que no se les ha olvidado", ha concluido Buzurukova.