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20 de Ene de 2022

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Ucrania y la presión migratoria desde Bielorrusia protagonizan la cumbre de la OSCE

El ministro ruso, Lavrov, declaró en la reunión de la OSCE que su país está siento tratado injustamente

Ucrania y la presión migratoria desde Bielorrusia protagonizan la cumbre de la OSCE
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov,(d) y el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken.EFE

Las fuertes críticas contra la actitud de Rusia con relación a Ucrania y el empleo de inmigrantes como arma de presión por parte de Bielorrusia contra Polonia, Lituania y Letonia marcaron este jueves la sesión plenaria de la OSCE en Estocolmo.

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, dijo a la prensa tras un encuentro mantenido con el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov que Washington está "profundamente preocupado porque Rusia tiene planes de agresión contra Ucrania".

Blinken instó directamente a Moscú: "Rusia tiene que cambiar de rumbo en relación con Ucrania" y retirar tropas y equipos militares situados cerca de su frontera con Ucrania hasta sus "posiciones normales".

La cuestión de Ucrania dominó así parte de la primera jornada de la 28 reunión ministerial de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

Blinken dijo que si Rusia continúa su agresión contra Ucrania la reacción podría ser de sanciones económicas "de alto impacto", de las que aseguró que Moscú está informado.

En la reunión ministerial participó el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, quien declaró que España apoya plenamente la integridad territorial de Ucrania, y condenó el empleo de los inmigrantes por parte de Bielorrusia en su frontera con Polonia, Lituania y Letonia.

Albares comunicó el apoyo de España a esos países contra el uso que hace el régimen de Minsk para que los inmigrantes intenten cruzar ilegal y masivamente sus fronteras.

Las palabras del ministro español sobre Ucrania, dirigidas hacia Rusia, reflejaron las de otros participantes en la sesión plenaria de la reunión de la OSCE, celebrada bajo la presidencia de turno sueca de 2021 en un centro de conferencias próximo al aeropuerto de Estocolmo.

La ministra canadiense de Exteriores, Mélanie Joly, también manifestó su preocupación por los movimientos de tropas rusas cerca de la frontera con Ucrania y condenó el cierre de los puestos de observación de la OSCE.

Estos se encontraban en la frontera oficial con Rusia, ahora en territorio separatista, y la ministra condenó además la detención y el acoso al personal de su país en la zona.

Joy declaró que es "despreciable" que Bielorrusia utilice los migrantes que desean acceder a territorio de la Unión Europea para alimentar un conflicto con sus vecinos.

La canadiense, como hicieron otras delegaciones de la OSCE en la reunión, lamentaron además la retirada de Rusia del programa Cielos Abiertos, que permitió la vigilancia aérea por parte de los países miembros en los territorios de los demás.

El ministro ruso, Lavrov, declaró en la reunión de la OSCE que su país está siento tratado injustamente y habló de un marco de "confrontación negro contra blanco", en el que, dijo la OTAN se considera por encima de otros países en la organización.

"El multilateralismo no puede funcionar si un grupo se sitúa por encima de otro", declaró Lavrov.

El ministro ruso también acusó a Estados Unidos de proyectar volver a desplegar misiles de medio alcance en Europa después de haber situado sistemas de misiles de defensa aérea en el territorio.

Y advirtió de que ni Ucrania ni Georgia deberían convertirse en miembros de la OTAN. Agregó que cualquiera que defienda que terceros países -en alusión a Rusia y sus aliados- no tienen nada que decir sobre la ampliación de la alianza atlántica "juegan con fuego".

Sobre Ucrania, Lavrov insistió en que Kiev reconoce el estatuto especial de los distritos de Lugansk y Donetsk, que ahora están bajo control de los separatistas.

Afirmó que Rusia quiere dialogar con la OTAN, pero dijo que utilizará esos contactos para insistir en que no puede haber una ampliación de la alianza hacia el este y que Estados Unidos no puede desplegar armas que puedan alcanzar territorio ruso.

Además de los asuntos sobre Ucrania, Georgia y la región de Nagorno-Karabaj, los participantes en la reunión de la OSCE destacaron la necesidad de defender la democracia contra el creciente autoritarismo y de promover los derechos de las mujeres y de las minorías.