¿Alerta sanitaria en Venezuela? Expertos explican los riesgos de cólera y enfermedades endémicas

  • 28/06/2026 14:31
Las autoridades sanitarias y organismos internacionales mantienen vigilancia sobre la evolución de la situación en las zonas afectadas, mientras continúan las labores humanitarias en el país

Mientras continúan las labores de rescate tras los terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio, expertos en salud pública advierten sobre una posible segunda crisis: una emergencia sanitaria derivada del colapso de infraestructuras básicas y del debilitamiento del sistema hospitalario.

De acuerdo con una publicación del diario español ABC, que recoge declaraciones de especialistas en salud pública, la destrucción de hospitales, la interrupción del suministro de agua potable y las deficiencias del sistema sanitario venezolano crean un escenario propicio para la propagación de enfermedades infecciosas.

Las labores de búsqueda y rescate continúan en las zonas más afectadas.

Entre los principales riesgos se encuentran el cólera, el dengue, la malaria, la fiebre amarilla, la enfermedad de Chagas y la leishmaniasis, patologías con presencia endémica en distintas regiones del país.

El profesor de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Cataluña (UOC) explicó que el riesgo de cólera no está vinculado a la presencia de cadáveres, como se ha especulado en algunos casos, sino a la contaminación del agua y los alimentos.

“La transmisión real ocurre al consumir agua o alimentos contaminados con heces de personas infectadas”, señaló el especialista.

Esta presión sobre el sistema sanitario podría favorecer el resurgimiento de enfermedades.

Franco advirtió que, en contextos de desastre, el principal problema surge cuando colapsan los sistemas de saneamiento y se produce la mezcla de aguas residuales con el agua potable, lo que facilita la aparición de brotes de enfermedades intestinales agudas.

En condiciones normales, el cólera es una enfermedad controlable. Sin embargo, el experto subrayó que el panorama cambia cuando no se puede garantizar el acceso a agua segura ni a tratamientos básicos.

“En un sistema sanitario íntegro el cólera no supone un problema, pero la situación cambia cuando resulta difícil garantizar el acceso al agua potable”, afirmó.

El especialista también alertó que la atención médica centrada en la emergencia inmediata —fracturas, traumatismos y heridas derivadas del sismo— puede desplazar programas esenciales de prevención, vacunación y vigilancia epidemiológica.

Según Franco, esta presión sobre el sistema sanitario podría favorecer el resurgimiento de enfermedades que antes estaban bajo control.

“El déficit de infraestructuras sanitarias y la falta de personal especializado pueden hacer que afloren otras patologías que hasta ahora estaban contenidas”, indicó.

Las autoridades sanitarias y organismos internacionales mantienen vigilancia sobre la evolución de la situación en las zonas afectadas, mientras continúan las labores humanitarias en el país.

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