- 11/07/2014 02:00
El vicepresidente argentino, Amado Boudou, apeló ayer su procesamiento por presunto cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con su cargo, dictado el pasado mes por la Justicia, en el caso de la compra irregular de una imprenta de dinero.
La apelación fue presentada ante la sala I de la Cámara Federal en un escrito en el que Boudou acusa al juez del caso, Ariel Lijo, de no querer conocer la verdad ni interesarse por escucharle.
De acuerdo con el escrito, el vicepresidente asegura que Lijo ‘ha forzado la prueba para acomodarla al relato’ de los medios de comunicación que han ventilado el caso de la imprenta Ciccone Calcográfica.
Boudou insistió en que el juez ya tenía resuelto el procesamiento, dictado el 27 de junio, cuando lo citó para una declaración indagatoria. ‘Por eso, porque ya resulta inaceptable la vulneración a todas las garantías y principios constitucionales por parte del señor juez, es que he decidido suscribir por derecho propio la presente apelación’, sostuvo. ‘Este magistrado no quiso escucharme, o mejor dicho, necesitó no escucharme. Construyó un escenario falso y aparentó otorgarme la posibilidad de formular mis explicaciones sobre la imputación’, dijo Boudou.